La psicología, el estudio del alma, ha estancado sus avances debido a que se obstina en ignorar los descubrimientos, que a lo largo de miles de años, los distintos pueblos han alcanzado en materia espiritual; esto aunado a la incapacidad de la ciencia moderna de detectar las energías espirituales, ha impedido que se reconozca en el hombre, esa entidad que denominaremos alma; al no poder demostrarse su existencia de una manera científica, no se han establecido proyectos serios para su estudio sistemático y científico, fuera de unos cuantos investigadores que trabajan por su cuenta y de los múltiples estudiantes de las filosofías espirituales, no ha habido esfuerzos serios por estudiarla.
En estos escritos me propongo fundamentar cada una de las afirmaciones que iré dando, en términos de lo que ya he expresado anteriormente, y de lo que la ciencia actual reconoce como válidos. Pretendo abrir una puerta por donde se lancen los investigadores haciendo descubrimientos de todas esas enfermedades que el hombre posee y que no son fácilmente, ni en forma definitiva, remediadas con los recursos actuales. La intención es, entonces, abrir líneas de investigación, proporcionar ideas por donde la ciencia oficial pueda encaminarse, a fin de activar el avance de las ciencias psicológicas.