Warning: file(http://abhishekgujar.com/biopages/modules/mod_clo/images/varrow.txt) [function.file]: failed to open stream: HTTP request failed! HTTP/1.1 404 Not Found
in /home/red/public_html/4/templates/rt_vortex/index.php on line 161
Cuando usas la opción de "Full Screen" puedes ver otros programas.
Para pausar solo pasa tu cursor sobre el video.
LA RIQUEZA
lunes, 08 de agosto de 2005
La riqueza poco tiene que ver con el dinero que posees
La prosperidad tiene que ver con sentirse rico y con tener valiosos sentimientos. Prosperidad es disfrutar de relaciones ricas, experiencias valiosas, una mente fructífera e ideas excelentes que le dan un sentido a nuestra vida. Experimentar la prosperidad es crear lo que quieres sin temor. Abundancia es saber que el vaso está siempre lleno hasta la mitad no importa lo que esté sucediendo. Prosperidad es sentirte bien acerca de quién eres, de dónde estás y de lo que tienes dándote cuenta de que si no lo deseas, no tienes porque quedarte allí sino que puedes seguir avanzando. Cuando tu mente es un caudal de ideas, cuando lo que oyes es una abundancia de amor, cuando tu vida es una multitud de gente buena haciendo cosas provechosas contigo y para ti, eres increíblemente rico. La prosperidad comienza en la mente, se extiende a las acciones y trae recompensas con las que puedes contar aún cuando no puedas ponerlas en el banco.
Existen formas de tomar conciencia de nuestra prosperidad, una de ellas es responder a las siguientes preguntas: ¿Puedes ver, oír y hablar? ¿Puedes caminar, moverte alrededor tuyo y hacer cosas por ti mismo? ¿Comiste hoy? ¿Ayer? ¿Todos los días de la semana pasada? ¿Puedes descolgar un teléfono? ¿Encender una luz? ¿Meter una llave en una puerta y tener un lugar para dormir? ¿Están tus pies adecuadamente cubiertos? ¿Tienes algo que ponerte para vestir? ¿Están funcionando tus pulmones y tus riñones? ¿Puedes respirar sin necesidad de ayuda? ¿Puedes mover tus manos, tus brazos, tus piernas y hacer las cosas que quieres hacer? ¿Hay alguien que te ayudaría si necesitaras ayuda? ¿Hay alguien de quien recibes amor? ¿Hay alguien que conoces que estará ahí sin importar lo que hayas hecho? ¿Puedes reírte cuando quieres? ¿Llorar si necesitas hacerlo? ¿Te permite tu mente saber la diferencia entre estas dos cosas? ¿Hay un árbol al que puedas tocar? ¿Una flor que puedas oler? ¿Puedes detenerte bajo de los rayos del sol y sentirlos? Da gracias por cada "sí" que puedas dar y recuerda agradecer lo mucho que ya posees.
Si hay algo que quieres ser, tener o hacer en este año, sólo hay un camino seguro para averiguar si puedes tenerlo. ¡Actúa! Todas las cosas que tú quieres tener; los lugares a los que quieres ir; las cosas que quieres experimentar; están esperando ansiosamente por ti. Es tu responsabilidad hacerlas. ¡Actúa! Di lo que tengas que decir. Haz lo que tengas que hacer. Pide lo que quieres, exactamente de la forma en que lo quieres. No aceptes una primera respuesta negativa. Actúa. Todo lo que recibes es lo que das, así que da tanto como puedas. Actúa. Si estás satisfecho, pero todavía hambriento por algo que está en alguna parte, ¡muévete hacia ese objetivo! ¡Actúa por lo que crees!. Ponte a trabajar por lo que son tus principios. Ponte a trabajar sólo para probarte a ti mismo que puedes hacerlo. Piénsalo de esta forma: lo peor que puede suceder es que acabes en el mismo lugar donde empezaste, pero habiendo actuado.
El mundo es verdaderamente abundante. Hay suficientes árboles para dar sombra y para crear oxígeno. Hay suficiente hierba sobre la cual caminar. Hay suficiente agua para nadar, para pescar y para alimentar a los animales del mundo entero. Hay suficiente sol para brillar sobre cada persona. Hay suficientes animales, plantas y minerales para alimentar a todos y a todo. Verdaderamente hay suficiente para todos nosotros. Podemos tener tanto como queramos si tenemos fe, valor, determinación y perseverancia. Nosotros tenemos el poder de nuestra vida. Nuestros pensamientos son los instrumentos con los que creamos. Si nos acercamos a la vida con la actitud adecuada extraeremos el mauro premio. Debemos recordar que nuestras experiencias pueden ser vividas como una carga. Son una realidad, pero si queremos avanzar en la vida abundantemente, debemos desempacar, seleccionar y distribuir esa carga en sus lugares adecuados. Debemos hablar de lo que tenemos, sabiendo lo que hay en abundancia. Debemos dar gracias por la abundancia universal, permitiendo que el mundo sepa que estamos abiertos y listos para recibir cuantas cosas buenas estén disponibles para nosotros más allá de cualquier limitación.
LA ESPIRITUALIDAD Y EL DINERO
Espiritualidad es la realización de nuestro pleno potencial humano lo cual incluye lo económico. El desarrollo espiritual va acompañado de independencia financiera. La persona espiritual no trabaja para ganar dinero, sino que hace que el dinero trabaje para ella.
Realmente no se a quién se le ocurrió la idea de que el dinero era malo, inadecuado e incluso pecaminoso, contrario al desarrollo espiritual, pero en vista de la aceptación social que dicha idea a tenido a lo largo de los años y del enorme sufrimiento generado, cabe pensar si esta idea es cierta o es tan sólo un rumor que flota generación tras generación provocando confusión y sufrimiento. Creencia alimentada, dicho sea de paso, por muchos que se benefician de ella.
La idea de la pecaminosidad de los bienes materiales arranca y posiblemente sobrevive gracias a la visión dualista del universo. Los seres humanos, a fin de facilitar el proceso de aprendizaje precisamos clasificar y agrupar los diferentes elementos, codificándolos para así comprenderlos y guardarlos en la memoria. Así decimos que hay día y noche y al establecer dicha clasificación desarrollamos una escala de valores opuestos, nombrando elementos que pertenecen al día y otros a la noche. Pero no por ello hay que olvidar que día y noche son tan sólo partes de un proceso mayor que llamamos vida en donde ambos permanecen unidos. De la misma forma clasificamos y llamamos cielo a lo que está por encima de nuestras cabezas y tierra a la parte sólida que permanece por debajo de nuestros pies. Ambas partes forman parte de la realidad que aunque opuestas no pueden existir por separado.
Lo mismo ocurre con el espíritu y la materia. Ambos son opuestos pero al mismo tiempo inseparables. El espíritu precisa de la materia para desarrollarse y la materia precisa del espíritu para refinarse. Juntos crear una totalidad que es mayor que la suma de ambas partes y que cuando se armonizan y perciben como complementarias transforman nuestra existencia en una fuente de paz y serenidad.
Separar materia y espíritu no puede traer buenos resultados. Siempre me ha llamado la atención aquellas personas que proclamándose espirituales dicen renunciar a los bienes materiales para pasar a engrosar las filas de los que viven por cuenta de los demás, olvidando que el desarrollo espiritual conlleva el desarrollo de independencia financiera.
Ser económicamente independiente es dejar de depender del dinero para vivir. No por qué alguien te mantenga, sino por qué has logrado un estado de conciencia en donde ya no trabajas para ganar dinero sino que es el dinero quien comienza a trabajar para ti. Así dejas de servir al dinero para que el dinero te sirva a ti.
Quizás te preguntes ¿cómo se hace esto? Debo responderte que es el resultado de un proceso interior que espontáneamente se desarrolla cuando se deja de percibir la vida fraccionariamente, comenzando a embeberte de un sentimiento de unidad.
Los problemas económicos cotidianos son la expresión de nuestros problemas espirituales. Que otra cosa es sino gastar excesivamente para aparentar lo que no se es. O ser un esclavo de las tarjetas de crédito; gastar lo que aún no se tiene. Que crees que esconden las compras compulsivas, la avaricia o el desorden económico sino un problema espiritual.
El dinero es la secreta puerta que conduce al espíritu y como muchos místicos hicieron, renunciar al dinero no es no tener dinero sino el nacimiento de una nueva actitud en donde dejas de ser su esclavo para pasar a ser su dueño.
-El problema no es nunca el dinero, dijo en cierta ocasión uno de mis maestros, -sino la actitud tienes hacía él. El problema no es la riqueza, sino el como ella afecta nuestro espíritu. Los problemas no resueltos con respecto al dinero, crean obstrucción, desánimo y dejadez.
Resuelve tus problemas espirituales. Déjame que te haga una pregunta ¿cuánto valen 100 dólares para ti. Valen lo que marca el valor inscrito en el billete. Valen más, menos, o nada. ¿Que valor psicológico le das?. ¿Qué sientes si lo pierdes?.Espero que las respuestas a esta pregunta siembren nuevas actitudes. Dos amigos esperan reencontrase, uno se llama dinero, otro espíritu. Darles la oportunidad.