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Desatadas las Fuerzas de la Naturaleza |
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jueves, 01 de septiembre de 2005 |
La Humanidad se ha purificado y más se purificará en su dolor para que los espíritus despierten y vean que sus frutos llevan amargura y muerte. Ellos buscarán a su Redentor y encontrarán el camino que han extraviado, más este mensaje de luz y de amor, Yo lo daré al mundo a través de mis escogidos. Yo os anunció que aun veréis presentarse sobre este mundo las grandes calamidades crecerán la consecuencia del egoísmo y la ambición humanas, de la falta de amor y de caridad. ¿Que haréis en ese tiempo Israel, cuando vea a ese desatadas las fuerzas de la naturaleza, azotando vuestros hermanos? Verá este mundo la presencia de grandes terremotos; las aguas saldrán de su cauce y partes del mar se convertirán en tierra y otras tierras serán invadidas por las aguas. |   Efectos del Huracán Katrina en EU
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Los hombres saldrán de sus comarcas y aún de sus países en busca de salvación. Las lluvias de devastarán muchas ciudades como en el diluvio del Primer Tiempo y sólo unos cuantos escaparán a estos rigores.

¿Cómo recibiréis a esos seres que vendrán huyendo de tanta miseria y dolor buscando en esta nación el arca salvadora? ¿Sabéis acatar y voluntad y compartir vuestro pan y vuestro hogar con ellos?
Pronto principiará un tiempo de grandes acontecimientos para el mundo: La Tierra se estremecerá y el sol hará caer sobre este mundo, rayos candentes que quemarán su superficie; los continentes, de un punto al otro serán tocados por el dolor; los cuatro puntos de la tierra sufrirán la purificación y no habrá criatura que no sienta el rigor y la expiación.
De Oriente a Occidente se levantarán las naciones, desconociéndose; y del Norte al Sur también se levantarán para encontrarse todos en la encrucijada; con ese hecho que se producirá una inmensa hoguera en la que arderá el odio, se extinguirá el orgullo y se consumirá toda mala hierba.
Y después este gran caos volverán las naciones a recobrar la calma y los elementos naturales aquietaran. Después de esa noche de tempestad en que vive este mundo, aparecerá el iris de la paz y todo volverá a sus leyes, a su orden y armonía.
Veréis de ser nuevo el cielo limpio y los campos fecundos, las aguas en su corriente volverán a ser puras y el mar será clemente; habrá frutos en los árboles y flores en los prados y las cosechas serán abundantes.
Y el hombre, que habrá sido purificado y sano, volverá a sentirse digno deberá preparado su camino para su ascensión y retorno a Mí.
Todo será libre y desmanchado desde su principio, para que sea digno de poseer en el nuevo tiempo que se acerca, porque he de cimentar sobre bases firmes a la nueva humanidad.
Hay muchos seres que sólo esperan el resurgimiento de la virtud en este mundo para descender y cumplir la misión que yo les he encomendado.
El reinado del mal, que por tanto tiempo ha imperado en este mundo, está próximo a desaparecer, para dar cabida al reinado del espíritu, al desatamiento de los dones y potencias espirituales que hay en el hombre, por los cuales tienen destino muy alto.
TERCER TESTAMENTO
Enseñanza 351
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