Para los ancestros Mesoamericanos la energía del AGUA era fundamental, estaba representada por: Tlaloc y Chalchiutlicue.
Tlaloc es la representación divina de la energía a través del agua, donde hay agua hay VIDA, se dan las condiciones adecuadas para la aparición del reino vegetal y de ahí parte la realización de la fotosíntesis, lo que propicia el que aparezca el siguiente reino el animal y el cuarto reino, el humano. Por ende nuestro ser físico esta constituido de ¾ partes de agua, es decir de Tlaloc, nuestra vida física depende de la presencia de este vital elemento.
A través de la presencia del agua, se manifiesta el reino vegetal, el cual se nutre de luz y la transforma. Así que Tlaloc esta íntimamente ligado a la LUZ.
Cuando Tlaloc y la luz se manifiestan aparece la belleza del ARCO IRIS. En cuanto al reino vegetal la ciencia nos dice en especial del Árbol, que es un organismo autotrófico, capaz de transformar la energía luminosa, las sales minerales, el bióxido de carbono y el agua, en azucares, lípidos y proteínas. Los seres humanos somos organismos heterótrofos que vivimos a expensas de lo que los vegetales fabrican, obtenemos de ellos la energía suficiente para vivir, la energía que ellos nos aportan es un eslabón necesario para mantenernos vivos y realizar todas las funciones que acostumbramos. Este proceso que se realiza en el reino vegetal, se llama Fotosíntesis. Las moléculas de clorofila que se encuentran en los vegetales, son las encargadas de captar la energía luminosa (fotones) y la transforman en energía química. Prácticamente toda la energía que consume la vida de la biosfera terrestre, procede de la fotosíntesis. Tlaloc es la energía celeste del agua, Chalchiutlicue es la Dueña de las aguas terrestres, representa el aspecto femenino del agua, la que gesta la vida, el liquido amniótico del planeta. Los ancestros estaban tan claros en este concepto que al nacer un niño se le lavaba al mismo tiempo que se dirigían palabras rituales a Chalchitlicue, la Diosa del Agua: "Tened por bien, señora, que sea purificado y limpiado su corazón y su vida... lleve el agua toda la suciedad que en él está, porque esta criatura se deja en vuestras manos”. En la cosmovisión Mexica, los niños y el agua estaban íntimamente asociados, por el liquido amniótico en el cual se encontraban, las lagrimas que son semejantes al agua de mar y la lactancia, al nutrirse de elementos líquidos en su primera etapa de vida. Ubicando específicamente al pueblo Azteca, ellos por designios cósmicos se ubican precisamente en medio del agua, en medio de la esencia femenina del lago. Buscaban estar en armonía con Chalchiutlicue, pues claramente comprendían que la vida dependía del equilibrio de todos los elementos, muy especialmente del agua como generadora precisamente de VIDA. En los últimos tiempos, en los que vemos la fuerza de las aguas celestes y terrestres, del Tlaloc y Chalchiutlicue, que en su mensaje anunciaban arrasar con todo lo mal puesto; que la ciencia de Masaru Emoto demuestra los cambios moleculares de los cristales de agua, al vibrar en armonía y también desarmonía. Indudablemente que como humanidad tenemos muchas “cosas” mal puestas y urge un cambio, el cual debe brotar desde nuestro corazón. Es necesario reconciliarnos con el agua, recordemos que nosotros mismos somos ¾ partes agua y que nuestros hermanos también lo son, que la VIDA esta impregnada de ese mágico elemento: RECONCILIÉMONOS CON TODA LA CREACIÓN, CON TODA VIDA a través del agua. Propongo una ceremonia personal o colectiva en honor a Tlaloc y Chalchiutlicue. ¿Cómo hacerlo?, dando gracias desde el corazón, ofreciendo Copal a través del sahumador, tal como lo hacían los ancestros específicamente a las deidades de Tlaloc y Chalchiutlicue, incluso Tlaloc aparece en algunos códices portando una copalera. El humo del copal se asocia con las nubes y hay una afinidad grata entre el agua y el copal. Reconozcamos en el agua el origen de la vida y manifestemos infinito AMOR Y GRATITUD a los orígenes. Que así sea, que la Madre de Agua nos escuche y nos guíe. Con Amor Infinito: Lolita Vargas – Malinalticitl Maya Sha Inlakesh
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