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LA VERDAD DE NUESTRA FORMA |
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miércoles, 23 de noviembre de 2005 |
Habitualmente alcanzamos niveles interrelacionados entre si, tiempos de tiempos diferentes, en un mismo tiempo, que en la actualidad se mezclan unos con otros; tiempos superpuestos, que se configuran en nuestra mente mayor y alcanza sus valores reales, unos con otros se sintonizan y configuran un solo tiempo. Al equilibrarse esta sintonía, nada del pasado se codificará en el presente, sino que se unen en generoso acoplamiento entre si, la figura que moldeamos y estamos formado, genera un "Nuevo look", cambiamos nuestro presente, y vemos en la persona la nueva imagen que creció, este crecimiento ha sido progresivo y controlado, producto de los esfuerzos de co-creación que han ido dando aumento o disminución a la figura personal para sostener la imagen de aquel ser humano y que su aura contendrá, y ya allí no se vera lo personal y la forma actual humana, sino los valores energéticos que se materializan y conformar los valores de una imagen, esta es la representación original de cada uno de nosotros; a través de esta imagen, el universo nos ve caracterizados no con la imagen de humanos que hoy tenemos y tuvimos en otras vidas, sino con la verdadera imagen que es nuestro cuerpo etéreo, que circunda nuestro cuerpo humano y que es imperceptible para la mayoría de los seres humanos, esta es la verdadera etérea… es lo que realmente "YO SOY".
Aunque persistamos en co-crearnos, y vernos solos en nuestra estructura humana, podemos realmente estar muy lejos de ver esta nuestra propia realidad, y a pesar de esto, no deja de ser nuestra, la que guerreara su verdadera situación, y consiguiera iluminar ese precedente propio de nuestro patrón original, la lectura verdadera es esta, y no la que hoy en este preciso momento tenemos en nuestro cuerpo, con sus vivencias en que nos vemos llenos de desarrollos manifiestos, estos debemos considerarlos como definidos, solo que la real definición, es la que nos circunscribe en ese no visible de nuestros ojos humanos, ellos no los captan, pero si podemos sentirlo y esto, nos orientará a definir como es nuestra figura original, si nos concentramos realmente, veremos manifiesta nuestra propia y real estructura de valores, correspondientemente grabada y ejercitada a través de este tiempo que transcurrimos y de aquellos tiempos que quedaron ya atrás, estas estructuras se completan en una sola realidad actual y surge así nuestra propia verdad.
Rodolfo Feigl
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