Cuando usas la opción de "Full Screen" puedes ver otros programas.
Para pausar solo pasa tu cursor sobre el video.
Registrate
Ser un usuario registrado te permite ACTIVAR menus especiales y accesar a:
FOROS DE DISCUSIÓN - GRUPOS DE INTERES COMUN - INVITAR A LA COMUNIDAD A TUS PROPIOS GRUPOS - VIDEOTECA ESPÉCIALIZADA - AGENDA DE EVENTOS EN TU CIUDAD, PAIS Y PLANETARIOS - PODER HACER COMENTARIOS - MANDAR ARTICULOS - COMPARTIR FOTOGRAFIAS, AUDIOS, VIDEOS - REGISTRAR Y PROMOCIONAR A TU ORGANIZACION, ESCUELA - CONOCER EL PERFIL DE OTROS MIEMBROS DE LA COMUNIDAD.
Y SIN NINGUN COSTO, TODO ES ABSOLUTAMENTE POR SERVICIO.
LOS TRABAJADORES DE LA LUZ Y LA ASCENSIÓN PLANETARIA
jueves, 06 de abril de 2006
Nuestro mundo ha tratado de construirse con base en certezas. La humanidad ansía tener el control del mundo externo para "asegurar" una vida "mejor". Sin embargo, la historia de la humanidad es una prueba reiterada de que el control alcanzado siempre es parcial. El último gran ejemplo lo constituyeron los atentados a dos ciudades de Estados Unidos; la máxima
potencia económica, financiera y militar mostró la vulnerabilidad de una sociedad preocupada solamente por los aspectos externos o Yang (el desarrollo material, la tecnología, el poderío, etcétera) y desvinculada de los aspectos internos o Yin (la vida espiritual, la armonía con el entorno, la preocupación por el otro, etcétera).
La humanidad tiene el reto de dejar atrás un comportamiento que ha probado su inoperancia y empezar a construir un mundo basado en la confianza en nosotros mismos y en los demás. Cambiar la certeza por la fe, implica dejar de buscar aquello que nos proteja mejor para empezar a construir aquello que nos permita interrelacionarnos mejor.
Bajo esta concepción, es imposible prever situaciones ideales, pero es posible crear sueños compartidos que se alimentan de deseos y experiencias. El propósito de esta propuesta no es anticipar un futuro viable, sino ofrecer una herramienta, una especie de brújula, que nos permita orientarnos y que facilite la consecución de nuestros proyectos y anhelos. Ante la avalancha de hechos y de expectativas, se proponen ejes y niveles que nos permitan, por un lado, ordenar experiencias y datos y, por el otro, visualizar alternativas claras e integrales.
Por el momento evolutivo en que se halla la Tierra, los elementos o ejes que pueden aglutinar los diversos y diferentes proyectos de los grupos son:
Unidad
Abundancia
Soberanía personal
Asimismo, cada eje se desarrollaría en diferentes niveles. En primera instancia, ellos serían:
Personal
Grupal
Intergrupal
Tanto los ejes como los tres niveles tienen igual importancia; más aún, ambos están intrínsecamente vinculados entre sí. El amor es el elemento integrador que los cohesiona y les da sentido. Paso a explicar y a ejemplificar en qué consiste la propuesta.
2. UNIDAD
La humanidad está por dejar atrás el experimento que significaba vivir en la dualidad, para regresar al mundo del Espíritu; es decir, a la unidad. Este es nuestro camino y nuestra meta. Todos deberemos aprender a transitar por él.
2.1. LA UNIDAD EN EL ASPECTO PERSONAL
En el ámbito personal, el trabajo a realizar consiste en integrar los diversos aspectos de nuestro ser. Esto tiene que ver con la necesidad de conciliar mente-corazón; razón-intuición; cuerpo-espíritu.
También implica que reconozcamos, aceptemos e integremos nuestras partes oscuras y luminosas; nuestros temores y potencialidades; nuestros dones y nuestras carencias.
Unificar nuestro ser tiene que ver con cómo nutrimos a nuestro cuerpo físico (alimentos, ejercicio, respiración); observar el tipo de pensamientos que generamos; desbloquear las emociones originadas en el miedo, el dolor y/o el desamor; recuperar y fortalecer nuestra conexión con nuestra parte espiritual (presencia Yo Soy, ser superior, cuerpos multidimensionales, ángeles, etcétera)
2.2. LA UNIDAD EN EL ASPECTO GRUPAL
El grupo es importante por varias razones. Primero, funciona como espejo para que sus diferentes miembros perciban qué tanto han integrado su dualidad. Segundo,
permite crear un entorno "amigable" que facilite y potencie el trabajo personal de los integrantes.
Tercero, constituye un medio para empezar a percibir a los "otros" como parte de nosotros mismos, pues el avance grupal depende del desarrollo individual y viceversa
Es interesante anotar que un grupo no consiste en un conjunto de personas que se reúnen con un propósito definido, sino más bien constituye un espacio en el que se crean interrelaciones para construir proyectos comunes que contribuyen al crecimiento de todos los involucrados. De hecho, los objetivos van evolucionando según el crecimiento del grupo. Es decir, lo importante no es la meta, sino qué tanto estamos dispuestos a mirarnos a nosotros mismos y a obtener las enseñanzas que nos correspondan para que nuestras limitaciones, programaciones o temores no obstaculicen el desarrollo del grupo y sus proyectos.
2.3. LA UNIDAD EN EL ASPECTO INTERGRUPAL
Poco a poco se ha ido aclarando el verdadero significado del cambio dimensional. Las concepciones apocalípticas -la idea de un evento de destrucción en donde los "buenos" serían rescatados por Dios o por naves extraterrestres- están perdiendo vigencia y se
fortalece la posición de que el paso a la 4ª y 5ª dimensiones será el resultado de un cambio de
conciencia que altere la forma colectiva de percibir la realidad.
Este nuevo escenario obliga a todos los grupos -y en especial a los trabajadores de la luz, más conscientes de esta situación- a dejar de preocuparse por la "salvación individual" y empezar a crear esa masa crítica que nos asegure el paso a la siguiente etapa evolutiva.
Sin embargo, también existe otro trabajo igualmente importante para todos los grupos: aceptar que todos formamos parte del plan divino y que ninguna experiencia es más valiosa que otra. Por ejemplo, algunas personas de la nueva era conocen y practican diversas técnicas para conectarse con el Espíritu, pero les es difícil materializar sus proyectos; a su vez, muchos de quienes están inmersos en la fisicalidad desprecian los aspectos espirituales y entonces sus resultados también son parciales. Estos ejemplos de dualidad se pueden multiplicar: gobernantes-gobernados; patrones-empleados; izquierdistas-derechistas; carnívoros-vegetarianos; pobres-ricos; científicos-religiosos...
Trabajar en este nivel requiere de gran humildad para reconocer que todos los conocimientos y experiencias son valiosos -ya sea que señalen rumbos por transitar o fracasos por evitar-, así como una gran generosidad para contribuir con nuestras experiencias -individuales o grupales- al éxito de los demás. Por ejemplo, los grupos espirituales tendrán que cuestionarse de qué manera pueden colaborar con los movimientos sociales, así como los grupos ambientalistas con el mundo de los negocios, los movimientos indígenas con el feminismo, y un largo etcétera.
Además de la humildad y la generosidad, otras actitudes que pueden sustentar el trabajo unitario e intergrupal son la disposición al diálogo, la empatía, el predicar con el ejemplo, la disposición al cambio, la paciencia, etcétera. En suma, se trata de que por fin empecemos a vernos y a actuar verdaderamente como hermanos hijos de un mismo Espíritu Creador.
3. ABUNDANCIA
La cuestión de la abundancia es importante en nuestra ascensión porque nos obliga a buscar una forma de crear riqueza a partir de mecanismos que no se originen en la inseguridad o en el deseo de dominar.
El asunto de la abundancia también implica que veamos a la vida como un proceso integral, en el que lo importante es aspirar a una vida plena y a un entorno de belleza y armonía.
3.1. LA ABUNDANCIA EN EL ASPECTO PERSONAL
La abundancia, como cualquier otra cosa en la vida, es el resultado de la realidad que creamos, ya sea consciente o inconscientemente. Por ello, el aspecto a trabajar en el nivel interno son todas las programaciones, temores y dudas que determinan nuestra postura frente a la abundancia.
Inevitablemente, el tema de la abundancia se relaciona con el de la unidad. Dejar de lado el aspecto de la integración nos puede llevar, por ejemplo, a que en el nivel mental decretemos nuestro deseo de tener abundancia, pero en el nivel emocional guardemos información respecto a que no la merecemos, no tenemos la capacidad de manifestarla o nos debemos sentir culpables por tener más que los demás.
La creación de abundancia nos enfrenta a nuestra propia capacidad de ser felices, de tener una vida plena.
3.2. LA ABUNDANCIA EN EL ASPECTO GRUPAL
El grupo constituye un medio para experimentar como crear abundancia, puesto que esta no es más que un flujo incesante de energía. Si el grupo es capaz de generar abundancia significa que el egoísmo y el temor han dejado de cortar el flujo y lo que prevalece es la fraternidad y la alegría, el compromiso y la fe.
Nuevamente, el grupo se convierte en el espejo para que cada quien evalúe cuánto ha soltado cargas y miedos, así como el medio para experimentar las potencialidades de sus miembros.
3.3. LA ABUNDANCIA EN EL ASPECTO INTERGRUPAL
En el nivel intergrupal, la abundancia está estrechamente vinculada al servicio. En un entorno de riqueza ilimitada, la preocupación deja de estar enfocada en "cómo aseguramos la mayor parte del recurso disponible" y se centra en la cuestión de "cómo recirculamos la abundancia generada".
Por otra parte, la abundancia pone a prueba nuestra capacidad de confiar. Muchos hemos tenido la experiencia de que compartir ha significado perder lo que teníamos. La pregunta es si aprendimos la lección de que cuando damos en forma incondicional recibimos plenitud -que va más allá de una recompensa económica.
Al relacionar la parte de la abundancia con la unidad, encontramos que los grupos de la nueva era enfatizan que la vida personal es el resultado de decisiones individuales sobre las cuales es necesario tomar responsabilidad y, como resultado de ello, pueden aportar técnicas para trabajar con nuestras emociones e incrementar la autoestima. Por su parte, los grupos ecologistas y de trabajo comunitario tienen experiencia en la organización grupal y en formas de producir respetando el medio ambiente.
4. SOBERANÍA PERSONAL
La soberanía es un resultado de la conciencia. Las sociedades modernas se asumen como defensoras de la libertad. Normalmente asocian libertad con garantías individuales, derechos humanos, etcétera. Sin embargo, la soberanía es un resultado de la conexión de los humanos con su conciencia más elevada. Esa conciencia que nos hace reconocer nuestra esencia divina: aquello que somos, independientemente de expectativas, limitaciones o juicios.
4.1. LA SOBERANÍA EN EL ASPECTO PERSONAL
En general, el humano reacciona ante su entorno con base en temores, los cuales se expresan de múltiples formas: necesidad de lograr la aprobación de otros, establecimiento de controles que nos proporcionen la ilusión de la seguridad, apego a programaciones ajenas, utilización de máscaras y corazas para protegerse del mundo externo, asumir el papel de víctima para lograr la protección o el afecto de otros, etcétera.
Alcanzar la soberanía personal implica reconocer nuestros temores y sus orígenes, y perdonar –a nosotros mismos y a nuestros supuestos ofensores-. Al trabajar con nuestros temores y al perdonar, incrementamos nuestra capacidad para utilizar conscientemente nuestros dones y habilidades y, por tanto, podemos tomar decisiones que conduzcan al más elevado bien para nosotros y quienes nos rodean.
4.2. SOBERANÍA PERSONAL EN EL ASPECTO GRUPAL
Los grupos sólo pueden ser estables si en su seno conviven personas soberanas o, mejor aún, personas dispuestas a recuperar su soberanía. Cualquiera que sea el ámbito (político, social, de la nueva era, empresarial, etcétera), la mayoría de nosotros hemos tenido experiencias de grupos que se forman con las mejores intenciones y terminan en pleitos o desencanto.
Un elemento esencial para el desarrollo grupal es el crecimiento individual: la disposición a reconocer e integrar miedos y limitaciones; la aceptación a abrirse para compartir fracasos y logros; la valentía de asumir la responsabilidad de nuestros actos y aprender de ellos...
El grupo es un medio para el desarrollo de los individuos y también es el resultado de dicho desarrollo. Por tanto, debe buscarse la mejor manera de conciliar las necesidades y capacidades de los integrantes con los objetivos establecidos para la organización.
4.3. SOBERANÍA PERSONAL EN EL ASPECTO INTERGRUPAL
Cuando los grupos no están basados en individuos soberanos, es muy fácil que la interrelación entre aquellos reproduzca los temores de las personas. Es imposible que entre los grupos se establezca una relación de solidaridad y generosidad si en los individuos la preocupación fundamental es la necesidad de establecer controles que proporcionen la ilusión de seguridad.
Las sociedades sólo pueden ser libres si los individuos lo son. Los grupos interesados en una
sociedad más evolucionada deberán reflexionar de qué manera su experiencia o sus conocimientos pueden contribuir mejor a la soberanía personal de los demás.
En este sentido, por ejemplo, han nacido varias escuelas que retoman conceptos de las tradiciones sagradas y de la psicología, entre otras, para coadyuvar al auto conocimiento y liberación de las personas; asimismo, varios movimientos ecologistas y comunitarios han desarrollado experiencias para el uso de energéticos y tecnologías que no causen dependencia de las grandes compañías corporativas; por su parte, los movimientos ligados al trueque, el comercio justo y la banca alternativa están trabajando por integrar mecanismos económicos independientes de los mecanismos de explotación-subordinación que prevalecen ahora.
Estas y otras experiencias valiosas podrán obtener un mejor resultado si se integran y complementan entre sí. Para ilustrar, pensemos en un proyecto productivo
comunitario que tiene como cuello de botella la comercialización; es muy posible que este problema se presente porque los productores deben enfrentarse al "otro", y quizá la falta de autoestima interfiera para la adecuada colocación del producto; en este campo, los grupos que manejan técnicas o terapias específicas podrían hacer un aporte significativo.
5. EL AMOR
En definitiva, el amor es la clave para nuestra ascensión y no creo necesario insistir en ello. Los ejes y niveles propuestos no son más que medios que nos permiten aprender a expresar y materializar nuestro amor incondicional. Parafraseando a Sor Juana: amemos con hechos, no con buenas intenciones.
6. EPÍLOGO
La realidad, la vida, es el resultado de la interacción de unidades. En las sociedades las
personas integran asociaciones, instituciones, países...; pero en la base siempre está el individuo; las estructuras a las que estos se integran inevitablemente reflejan el grado de conciencia prevaleciente en las personas: tolerantes o autoritarias; egoístas o solidarias; activas o indiferentes;...
El nivel de complejidad existente en la realidad nos empuja a determinar coordenadas básicas que nos permitan trazar rumbos y medir avances. Los aspectos de unidad, abundancia y soberanía personal resumen bien las prioridades que actualmente tiene la humanidad. Asimismo, considerar los niveles personales, grupales e intergrupales nos ayuda a establecer un método integral de trabajo.
En la teoría, es posible establecer límites entre esas coordenadas, pero en los hechos las fronteras se desvanecen y los fenómenos se mezclan. De cualquier manera, el objetivo es que estas coordenadas cumplan una función orientadora, una referencia para la acción cotidiana.