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Alivia tu soledad en la gloria del espíritu, sacia tu sed con las frescas aguas que provienen de la enseñanza, llénate del gozo espiritual que se consigue al permanecer cerca de la fuente primera de vida, y deja que ese mismo gozo se transmita al cuerpo físico como una muestra de la transmutación interna. Tal como el ave surca los espacios sin molestarse en mirar siquiera los panoramas terrestres, así, lanza al vuelo a tu espíritu por la inmensidad de los planos divinos y percibe la grandeza de la libertad, percibe la maravillosa sensación de tomar posesión del reino. Si pierdes algo en el mundo físico ganas tesoros en estas esferas, pero recuerda que este camino se recorre para satisfacción interna y para gloria de la humanidad. CHUAN LU.
EL DISCIPULO ESPIRITUAL.
En primer término, la palabra discípulo debe entenderse como un estado de consciencia, es decir, es discípulo todo aquel que sigue su enseñanza y NO AQUÉL QUE SIGUE A UN GUÍA. El sentido que nosotros queremos trabajar, es poniendo énfasis en las enseñanzas y no en las personalidades. El discípulo es aquél que está siguiendo una luz, NO EL QUE ESTÁ SIGUIENDO A UN SER HUMANO o incluso a un Maestro Ascendido, se le ve siempre seguir su enseñanza y NUNCA A LOS HOMBRES O A LOS DIOSES.
Una Escuela Espiritual, el lugar donde se reúnen los discípulos, NO ES UN LUGAR EN DONDE SE REUNEN PERSONALIDADES SIGUIENDO A OTRAS PERSONALIDADES. Las enseñanzas no son aquellas que se explican únicamente en términos de conceptos o ideas, más bien, es el conjunto de una serie de conceptos avalados por una serie de conductas, actitudes y ejemplos, dados de una manera práctica por un grupo de personas. No quiero decir con esto, que las personas deban decir al pie de la letra y al cien por ciento, todas las enseñanzas que están predicando, ese deseo de guiar a seres humanos a través de la práctica y la prédica de una filosofía como sistema de vida.
SHAMBALLA.
Shamballa es lugar de reunión de los Maestros directores de este planeta, es un centro de enfoque de energías, un transformador de ondas sutiles a ondas groseras. El aspecto forma de Shamballa puede ser múltiple y depende enormemente del discípulo ve en Shamballa lo que espera encontrar. Únicamente aquellos que pueden desapegarse de sus propias expectativas, logran percibir a Shamballa tal como es y como esto constituye un misterio de iniciación, las presentes palabras son una invitación para que puedan ustedes investigar y esforzarse para eliminar esos aspectos de la malla en su mente.
FORMACION DE UN DISCÍPULO
El Hombre ha sido puesto en la tierra para aprender las lecciones de la vida y de la convivencia armónica, y estas lecciones son las que permiten establecer una jerarquía de valores en donde aquéllos que son parte del espíritu se encuentran por encima de los otros que son propiamente de la materia.
Así pues, el honor, la dignidad, el amor y la justicia, esas lecciones que son atemporales, que son eternas y que previenen del espíritu, deben ser más importantes que las que surgen por un deseo natural de sobrevivir, de poseer un patrimonio, o de adquirir una salud momentánea. Al césar lo que es del césar, dijo el Gran Maestro hace dos mil años, y al espíritu lo que es del espíritu.
Un discípulo espiritual, un discípulo de la Luz, debe mantenerse siempre presente su jerarquía de valores y luchar por ideales antes que por los ídolos, mantener una nota alta en su vida personal, persiguiendo siempre aquello que proviene del espíritu y logrando de esta forma darle una dirección a su vida que esté encaminada precisamente hacia ese futuro glorioso que como espíritu tiene.
No significa que deba olvidarse de los bienes materiales, ni tampoco que deba descuidar su salud, tan sólo significa que su vida debe tener una dirección eterna y sus pasos encaminarlos hacia aquellos valores que trascienden el tiempo y el espacio, que transcienden su mundo físico, pequeño y egoísta, el saber que por encima de las pequeñas inconsciencias de la vida, de los pequeños actos intrascendentes, que aparentemente pudieran no ser importantes en la vida del individuo, se encuentran ciertos valores por lo que uno lucha, da una alegría al espíritu y un orgullo de estar vivo, de pertenecer a las huestes conscientes del Padre, que sin duda levanta al discípulo por encima de las poblaciones y lo pone ante los ojos de los maestros como un instrumentos fiel en quien apoyarse para el cumplimiento de grandes misiones.
Permítanme decirles que no es en las grandes acciones en donde el discípulo se hace notar, sino en esos pequeños momentos cotidianos, en donde evita las intrascendentes mentiras, en donde doblega la voluntad de su materia para ponerla al servicio de su voluntad espiritual, en esos momentos cotidianos en donde caminando por la calle respeta las hojas de los arboles, esos chispazos de espiritualidad, que unidos todos juntos van construyendo una vida de luz son los que dan a la personalidad al discípulo, esos son los pequeños grandes momentos que van haciendo que una persona común se agigante y convierta en un noble y admirado discípulo.
Observen y cuiden sus momentos personales privados, cuiden sus pensamientos y sus acciones, actúen en todo momento de acuerdo a sus valores espirituales, prodiguen sus sonrisas, y vigilen que sus más pequeñas acciones estén de acuerdo con los grandes valores del espíritu, y poco a poco irán escalando el sendero que conduce a la realización personal.
Las pequeñas batallas son a veces más importantes que las grandes, pues un discípulo que se ha vencido de veces en las pequeñas decisiones llega a los grandes momentos prácticamente con la batalla ganada.
Una gota pequeña pero constante es capaz de partir la más dura roca que ha obligado a un Río a doblegarse.
Así pues, construyan su futuro espiritual basado en las pequeñas grandes acciones, y en el silencio de su vida, estarán construyendo el futuro glorioso que después los habrá de colocar al frente de multitudes para el cumplimiento de grandes misiones.
¿Cómo responde los discípulos ante las voces de confusión que se elevan en medio de la sociedad actual? : Trabajando y emanando la Luz.
¿Cómo respondes el discípulo antes las voces de angustia y temor que se escuchan por todas partes? : con paz y tranquilidad y emanando su luz interior.
¿Cómo respondes el discípulo ante la desesperación y las angustias de aquellos que han hecho de sus posesiones materiales su felicidad y seguridad? : Con comprensión, amor y emanando la Luz Interior.
¿Cómo respondes el discípulo ante las fuerzas que golpean su propia vida personal intentando arrebatarle esa paz? : El discípulo emana la luz, se mantiene en su paz interior y trabaja con ahínco para neutralizar esas fuerzas que amenazan su vida exterior.
Hoy les digo: las verdades que van siendo vertidas en los discípulos, van dejando semillas de grandeza en sus mentes, que cuando germinen servirán como núcleos de nuevas sociedades, luces que inspiran, verdades que mueven consciencias; y así, este caudal de luz, va marcando la ruta por donde la civilización deberá continuar su camino.
Cada discípulo debe estar dispuesto a Iniciar nuevamente su vida cada mañana, a iniciar nuevamente la escalada a las cumbres de las más altas realizaciones espirituales. Cada Mañana debe estar dispuesto a olvidar el pasado y recrear su vida, reinventarla, volver a escribir las páginas en blanco que la vida le proporciona como una gran bendición de Dios.
Cada discípulo debe entender que la vida comienza el día de hoy y estar dispuesto a afrontarla con gran entusiasmo y con gran confianza de saber que posee todo el conocimiento que necesita, para resolver cualquier obstáculo que pudiera presentarse.
Es bien cierto, que a medida que se van alcanzando mayores niveles de espiritualidad, la comprensión de las verdades de la vida, de los misterios de la personalidad, de los laberintos de las relaciones humanas, constituyen una de las más grandes enseñanzas que puede irse desvelando; esos dones le permiten cruzar sin mayores dificultades los puentes que conducen hasta los corazones de los seres humanos.
Saber moverse entre el caos de pasiones y de complejidades innecesarias que cada ser humano construye en su propia vida, es uno de los grandes dones que los seres conscientes van alcanzando por esa razón, ser discípulo es ser servidor y ser servidor de la humanidad, es la gran meta a la que todos aspiramos llegar.
Templar el espíritu es una labor impostergable para todos los discípulos de la luz, el espíritu no se puede templar con palabras cariñosas, con pétalos de flores o con caricias que hagan olvidar los dolores. El espíritu se templa en el fuego de la enseñanza, es moldeado con golpe del ariete que van fortaleciendo poco a poco una voluntad que no ha sido entrenada porque el ser humano es demasiado consecuente consigo mismo.
El camino del discípulo es un camino de 24 horas, nadie puede darse el lujo de descansar porque el riesgo existe de que el descanso se convierta en descenso, y en pequeños lapsos de inconsciencia, pierdan el tesoro que han conquistado. Hay ciertas áreas en sus vidas que no han sido tocadas por la luz del espíritu, áreas que ustedes mismos conocen y que parecen rehuir, tal vez acobardados por el tamaño de la misión: relaciones humanas, estudios inconclusos, perdones no pronunciados, todo eso forma parte de una historia que rehuyen afrontar.
Un discípulo del interno debe buscar un mayor control sobre sus emociones y sus pensamientos; bien se sabe que estos dos conceptos crecen en el hombre prácticamente sin ninguna disciplina y sin ningún control, habiendo crecido con la creencia de que tanto las emociones como los pensamientos permanecen ignorados de las demás personas, generalmente los seres humanos no se molestan en su educación y control, pero siendo que, para nosotros, son éstos una realidad mayor que la de sus acciones externas, es fundamental iniciar con una disciplina mental y emocional, que les permita ir adquiriendo la tonalidad necesaria para ser dignos representantes de la Jerarquía en la Tierra.
Dentro del Sendero Espiritual, el ser humano debe ir rompiendo cadenas para alcanzar una libertad cada vez mayor, tanto de su cuerpo como de su mente. Una de las primeras barreras que ha de romperse es de las enfermedades, el ser humano debe buscar la salud, para poder liberarse de las cadenas que su propio cuerpo físico le impone, eso significa que cada uno de ustedes debe mantener un cuerpo físico apto para los altos vuelos de su espíritu, un cuerpo físico que sea apropiado para establecer las acciones que sean requeridas como parte de su misión espiritual.
Una segunda barrera que ha de ser superada es la de las cadenas emocionales, es costumbre generalizada que los seres humanos se esclavicen emocionalmente a otros y, de esta manera, tengan que sufrir para poder aprender como alcanzar la libertad de funcionar sin apegos, ni dolores innecesarios. Cada vez que el ser humano experimenta un dolor o una limitante, ya sea que provenga de su cuerpo físico o emocional, las alas del espíritu ven coartada su libertad y es así como el discípulo queda a merced de las limitantes de sus propios cuerpos de manifestación.
La tercera etapa consiste en libertar de las cadenas a la mente, libertarse de todas las trabas, prejuicios, conceptos provenientes de ideologías o filosofías que ya no son propicias para su desarrollo.
Ahora bien, quisiéramos mencionar una sugerencia muy importante: Tiene que ver con la dedicación que cada uno pone en su trabajo personal, no lo olviden que el trabajo del discípulo engloba tres aspectos:
• El Primero es el trabajo sobre sí mismo;
• El Segundo es el trabajo para su grupo o escuela, y
• El Tercero es el trabajo que desarrolla para la Hermana Humanidad.
En estos tres distintos niveles, cada uno de ustedes debe tener muy claro cuáles son sus funciones, sus acciones, sus proyectos personales.
Un discípulo bien centrado en su camino, sabrá responder en todo momento la pregunta de qué está haciendo por sí mismo, qué está haciendo por su escuela, y que esta haciendo por la humanidad, y sus respuestas, lejos de ser simples afirmaciones estereotipadas por su enseñanza, constituirán un trabajo progresivo y cuidadosamente planeado, que ha sido el resultado de una profunda meditación acerca de las necesidades, que en estos tres niveles, el discípulo percibe.
Así pues, sugerimos que cada uno analice las actividades que está llevando en su vida externa y haga un esfuerzo por hacerlas congruentes con los propósitos que está persiguiendo en su vida interna.
Con esto esperamos haber dejado en ustedes sembrada la semilla del anhelo de superación y de unificación con los propósitos que los Maestros persiguen; recuerden, la Energía de Shamballa trabaja en todos los niveles, tanto con ustedes como con las circunstancias que rodean sus vidas, el aura de protección que cada uno recibe, por el hecho de estar participando de estas energías, cubre no únicamente sus personas, sino también sus familias y sus posesiones. Observen todo lo que ocurra a su alrededor, como parte de una lección que deben aprender para seguir avanzando en este camino.
No se les permite como discípulos espirituales vivir una vida inconsciente y olvidar que trabajan dentro de un plan que busca la reeducación de la hermana humanidad, permanecer en la inconsciencia es equivalente a romper el lazo de comunicación que mantienen con nosotros, que aun cuando tienen el derecho de su libre albedrío, nosotros, por nuestra parte, también tenemos el nuestro, y podemos decidir dejar de trabajar con alguno de ustedes en la nueva etapa a la que vamos a entrar.
Ser Discípulo Espiritual implica no únicamente mantener la conciencia de la misión que se tiene, sino mantener un plan de actividades tendientes a cumplir en mayor o menor medida esa misión a que todos nos consagramos, en pocas palabras, de aquí en adelante todo discípulo necesita permanecer pendiente de la misión que espiritualmente ha aceptado y por otra parte mantener un plan de acción en donde se describan algunas actividades que estén desarrollando para el cumplimiento de esa misión. Aunque su plan es personal es opción de ustedes compartirlo con sus hermanos.
A mayor responsabilidad, conciencia y actividad, mayor será la asistencia que los Maestros Espirituales dará a cada uno de ustedes; aun cuando trabajen como grupo, individualmente cada uno de ustedes ha pasado a convertirse en un trabajador de la luz, con vínculos intensos con Shamballa.
Por otra parte si ustedes están aquí ahora, este mensaje es para ustedes y las puertas que hoy se abren en Shamballa son puertas que traerán energías y enseñanzas nuevas de un orden más profundo, pero no por eso más complejo, cuando la profundidad se hace sinónimo de simplicidad, cuando las raíces del conocimiento se funden con la sencillez, en ese momento podemos decir que la sabiduría ha llegado a la tierra; porque el árbol, cuando crece y se bifurca entre sus ramas, y su follaje se hacen frondoso y alcanzamos el vértice de alguna de sus miles de ramas, encontraremos nuevamente una semilla y será el regreso al punto de partida; así es el conocimiento, cuando se ha caminado lo suficiente se da uno cuenta que ha regresado al comienzo, pero con la maravillosa experiencia de haber completado un círculo de instrucción.
Paciencia (PazCiencia) y arte es lo que requiere los guías dedicados a la dirección del discípulo, que pasa por el primer anillo de instrucción. Una vez adentro, una vez que el discípulo ha logrado desarrollar habilidades que le permiten entonarse a las altas frecuencias del espíritu es posible trabajar en otros niveles, es posible mantener una mente despierta y sensible a las energías del espíritu, que son conductoras de las ideas más altas que pueden percibirse bajo la atmósfera terrestre.
El Plan Divino es más claro que el agua transparente, cada ser humano tiene los mismos derechos, sin embargo estos derechos llevan asociadas ciertas obligaciones, y en el ejercicio de las obligaciones se adquieren los derechos. En la ignorancia u omisión de éstas, también se pierden algunos privilegios.
El Discípulo de Shamballa hace de su vida una Misión, y no anda buscando con entrevistas inútiles o consultas ridículas que alguien le diga cual es su Misión en la Tierra. EL HACE QUE SU VIDA SEA SU MISIÓN.
El Discípulo de Shamballa pone sus ojos en el mundo físico, con el deseo de encontrar campos donde pueda ejercer sus habilidades o capacidades de trabajo, y en raras ocasiones pregunta a sus compañeros que es lo que tiene que hacer.
El Discípulo de Shamballa toma la iniciativa, pero es dócil a las sugerencias de los demás cuando le son dadas sin pedirlas.
El Discípulo de Shamballa jamás olvida reforzar su conexión con el mundo espiritual: ni en la noche antes de dormir, ni en la mañana recién al despertarse, el simple hecho de mandar la conciencia hasta Shamballa y recordar por unos instantes que su vida es su misión, el simple hecho, le da continuidad a la energía de la cual se está alimentando.
El Discípulo de Shamballa trata a su cuerpo como un elemento valioso en su misión, trata a sus hermanos como compañeros de viaje y afronta los retos que la vida le presenta con una disciplina y una inteligencia elevadas a su más alta expresión.
El Discípulo de Shamballa no deja cabos sueltos en su labor dentro del mundo, no deja que el azar decida por él mismo. Si en determinadas circunstancias ciertos aspectos de su misión tiene que ser resueltos por terceras, manda su mente hacia el universo y pide que se cumpla la voluntad del Padre, de esta forma provee con energía sutil las condiciones que rodean ese determinado aspecto que no depende de él.
El Discípulo de Shamballa no se queja jamás, porque la queja proviene de su impotencia para controlar los eventos y un Iniciado nunca sufre por no tener el control de los eventos, pues dicho control, cuando no está en sus manos está en las manos del Padre.
El Discípulo de Shamballa mantiene una comunicación continua consigo mismo, porque sabe perfectamente que su conciencia humana va en camino de unificarse a su conciencia divina, y en sus diálogos internos este proceso de identificación y de unificación se acelera, jamás se insulta así mismo o reniega de algún aspecto de su pasado; antes por el contrario, aborda su pasado con los ojos abiertos de discípulo, revisando una y otra vez la más mínima circunstancia a fin de encontrar todas las lecciones que sea posible asimilar para enriquecimiento personal.
BENDICIONES, MULTIPLICACIONES, TRIPLICACIONES
Comunicación Cósmica, Monterrey, N.L. México.
Contribución:
Guerrera773007
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