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MOZART Y SUS LOBULOS CEREBRALES PDF Imprimir E-Mail
lunes, 22 de enero de 2007

Wolfgang Amadeus Mozart declara, a través de sus cartas, que puede redactar una sonata mientras conversa sobre cualquier otro tema. Esto muestra -según los especialistas- un perfecto dominio sobre sus lóbulos cerebrales. Su sistema de composición era interno: una vez que tenía la obra en la cabeza la transcribía, pero lo más extraordinario es que aun escribiendo con la pluma podía seguir componiendo con su mente.En una carta a su hermana le cuenta haber escrito un preludio y fuga.Preludio es un modo de instrumentación musical y la fuga una forma de composición en donde en un momento determinado el tema principal desaparece, como si se hubiera fugado de la obra… le dice “mientras iba anotando el preludio iba componiendo la fuga”.  ¿ Cómo pudo Mozart realizar tamañas proezas en el campo musical?

Dejémos que él mismo nos conteste.

Una de las canciones de la “Flauta Mágica” (su anteúltima ópera) la compuso mientras jugaba una partida de bolos. En los últimos meses de vida componía varias obras al unísono: La Flauta Mágica, La Clemencia de Tito (compuesta en sólo quince días), un quinteto, un concierto y el Requiem (misa de difuntos, que quedó inconclusa).

Esto sería, quizás, la muestra de lo que puede abarcar el cerebro humano. La cuestión es ¿cuándo es lo que él uso de su capacidad cerebral? Nosotros no llegamos al 10%; el caso de Mozart es para pensar un poco...

De ahora en más vamos a referirnos a las cualidades que le distinguieron en su vida.Cuál era su filosofía de vida.

Vivir el presente: para Mozart añorar el pasado o temer el futuro es una forma que le quita la posibilidad de actuar en el presente, por eso él vivía cada día, no como si fuera el último,ya que él no era pesimista bajo ninguna circunstancia ( y tanto es así que hasta un momento antes de que se produjera su muerte seguía haciendo bromas). El vivía cada día como si fuera el mejor.

Captar lo positivo: En una de las primera cartas que se conservar de Mozart habla de este asunto a su madre.

Queridisima Mamá:“Mi corazón está todo lleno de alegría de tan divertido que me siento, porque este viaje es tan alegre, porque se está tan abrigado dentro del coche y porque nuestro cochero es un tipo atento, que anda tan rápido como el camino lo permite" …

El muchachito, de sólo trece años, nos demuestra con las palabras, todo lleno de alegría que estaba tan divertido, tan abrigado… la intensidad de la impresión causada en este viaje. Ese poquito de placer es recibido con agradecimiento y basta para llenar su corazón de felicidad. No hay quejas sobre las penurias del viaje, ni lamentos porque el camino no permite siempre andar rápido. No hay impaciencia por lo venidero, ni ambición o especulación. El muchacho disfruta del momento.

Aceptar el destino: ”Piense usted en esta verdad cierta - le escribe a su padre en 1777- que no puede hacer todo lo que desea. A menudo pensamos que esto sería muy bueno y aquello muy malo y desagradable y si ocurriera, muchas veces sabríamos que es al revés…

En otra carta dirijida a su hermana en 1778 le dice: "tengo fe en Dios. Le pido aquello que me será y nos será de mayor utilidad, pero siempre agrego: Señor, tú deseo se cumpla tanto en el cielo como en la Tierra”. Nosotros los hombres, creemos a menudo que es malo, pero al final siempre es bueno. Dios siempre sabe mejor que nadie cómo debe ser… Una posible desilución no ha de representarle gran dolor si piensa de esta manera. No ha de tener que sacrificar valiosas horas de labor a los pensamientos tristes.

Atención: Puede obtener una obertura luego de oir el sonido de un libro que cae, del viento al pasar por las hojas de un árbol o del llanto de un niño. Todo para él es Música y está atento para sacar provecho de ello.

Concentración: Tiene la capacidad de centrar su atención, su energía en un solo punto; de este punto surge lo que (supuestamente) se conoce como el milagro de la infancia… una de las anécdotas cuenta que siendo niño (seis o siete años) se le colocó en el atril una complicada partitura de Bach, que ejecutó perfectamente y sin errores… sin siquiera estudiarla previamente.

Proyección: Puede escuchar toda una sinfonía sin necesidad de que la ejecuten, en otras palabras: tiene el don de proyectar el sonido abstracto a un plano formal antes de que llegue al plano.

Mozart consideraba a la forma como un aspecto de la espiritualidad. Conocía los códigos para transformar aquello súblime o abstracto en algo concreto y armónico sin perder su encanto. Podemos tener una idea magnifica pero cuando la plasmamos en el mundo formal deja de ser tan magnifica. Bueno, él conocía ese código para captar las ideas y proyectarlas al mundo de las formas sin que perdieran lo esencial. No tenía miedo de encausarse en la materia, como les sucedería a sus sucesores, los románticos, quienes postulaban que la materia no servía para expresar los sentimientos de los hombres.

¿ Cómo pudo Mozart realizar tamañas proezas en el campo musical?

Decía: “Poco puedo decir sobre esto, pues poco se de ello y poco puedo contar. Cuando estoy completamente solo, en mí mismo, y de buen humor, es decir, en un coche viajando o paseando después de una buena comida o durante la noche cuando no puedo dormir, es en esos momentos cuando mis ideas fluyen mejor y con mayor abundancia. De dónde y cómo vienen, no lo sé; ni puedo forzarlas a venir. Aquellas ideas que me gustan las retengo en mi memoria y tengo la costumbre de tararearlas para mí. Y si sigo haciéndolo, pronto se me ocurre cómo debo darles vueltas o cómo he de trabajarlas para hacer con ellas un buen plato, es decir adoptándolas a las reglas del contrapunto, a las condiciones peculiares de los variados instrumentos. Así mi alma se va inflamando y si nada me distrae el tema se ensancha, se construye y se define y el conjunto, aunque sea largo, se presenta completo, acabado de todo en mi mente, tanto, que puedo contemplarlo en una sola mirada como una hermosa pintura, como una bella estatua. No he de oir, en mi imaginación, las partes sucesivamente, sino todas a la vez, juntas. No hay palabras para describir tanta delicia. Toda esta invención, toda esta creación, se realiza como en un placentero y amable sueño. Ni aun la audición real lo supera. Una vez que lo he imaginado todo, no lo olvido facilmente y este es, acaso, el mejor de los dones que he de agradecer al Divino Hacedor."

En otra carta sigue con la explicación. … Llegado el momento de escribir la obra, tomo del saco de mi memoria, si se me permite usar esta frase, lo que previamente era guardado en él. Por esta razón, el hecho de escribirlo en el papel es cosa fácil y rápida, pues ya está todo hecho y es muy raro que haya alguna diferencia entre lo escrito en el papel y lo que estaba en mi imaginación, en este trabajo no me importa que me distraigan, puedo escribir aunque esten yendo o viniendo a mi alrededor e inclusive puedo hablar.

(Dale clik para que escuches la música)

La música de Mozart es buena para la mente y el cerebro, pero tal vez poco la escuchan"El genio compositor austriaco (1756-1791) nos dejó música maravillosa. Desde los 6 años empezó a componer grandes obras, pero tan solo 200 años después de su muerte se pudo dimensionar mejor el efecto que sus composiciones tienen sobre el ser humano; a esto se ha bautizado como el "Efecto Mozart", basado en las investigaciones que publicaron, en 1993, Frances Rauscher y Gordon Shaw, en la revista Nature. Estas desvelaban el efecto que tenía sobre el cerebro la audición de la Sonata para dos pianos en Re mayor K488, compuesta por Wolfgang Amadeus.Varios grupos de estudiantes, luego de escuchar 10 minutos de esta pieza, mejoraron temporalmente su razonamiento espacio-temporal entre ocho y nueve puntos. En otro estudio, realizado en 79 jóvenes que deberían averiguar la forma que tendrían unos pedazos de papel al doblarlos y cortarlos de cierto modo, acertaron un 62 por ciento más que la vez anterior, luego de escuchar la Sonata. Ya Albert Einstein, quien era un experto "mozartiano", había señalado que "La sonata K448 es una de las más profundas y maduras"; según se dice, acostumbraba a escucharla en sus momentos más creativos.Además, se ha visto su acción en la epilepsia, ya que 29 de 39 pacientes redujeron ignificativamente sus crisis al escuchar música de Mozart, en general; y en específico, la sonata descrita. Esto se explica porque su música (al igual que la de Bach) tienen una periodicidad a largo plazo, en forma de o­ndas que se repiten regularmente, pero espaciadas, lo que logra armonizar la actividad cerebral, que de cierta forma "copia" la armonía de la obra musical al ser escuchada.En fin, diversos autores han constatado entonces cómo el Efecto Mozart beneficia a quien lo escucha en cuanto a su capacidad creativa y en la actividad armónica de sus o­ndas cerebrales. Todo esto es por la acción que la música tiene sobre la materia, ya que recientes investigaciones, como la del ingeniero Hans Jenny, demuestran cómo el sonido armónico forma intrincadas figuras geométricas al colocarlo sobre cristales en medios líquidos o gaseosos controlados. Es importante anotar que este tipo de actividad del sonido sobre la materia fue descubierto 150 años antes por el físico Erns Chladni, quien colocó arena sobre un platillo de metal y al hacerlo vibrar con sonido notó cómo la arena se reacomodaba en diversas y hermosas formas geométricas, susceptibles de un análisis matemático. El científico japonés Maseru Emotu también mostró los patrones de cristalización del agua que se expone a diferentes estímulos, entre estos los sonoros. No es difícil saber que diversos tipos de sonido y de música llevan acciones de nuestro cuerpo a expresiones de nuestra emoción según sea lo que se escuche. Aunque hay contradictores del efecto benéfico de escuchar esta música, muchos coinciden en que la clásica favorece la creatividad y aclara la mente.También puede ser útil toda la música del Barroco, como la de Esteban Salas, y alguna moderna como la de Yanni y la New Age, ya que poseen patrones armónicos similares. Ahora bien, no hay que pretender que por solo escuchar a Mozart seremos más inteligentes, porque como dice el conocido refrán español, "lo que natura no da, Salamanca (la universidad) no lo otorga".

Mecanismos del Alma es la publicación digital de la Escuela de Formación Humanística Plenitud. Esta revista pertenece al Colectivo Cultural

.plenitud.com.ar

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