EL ALMA PURA ES COMO EL AGUA TRASLUCIDA QUE CORRE POR EL RIO, NO PUEDE EVITAR CONTAMINARSE CON LA MATERIA La materia es su cuerpo y el mundo físico. La pureza de el alma la une al espíritu. El Espíritu es la fuerza que une al universo y lo rige. Tu poder se encuentra ahí, en tu unión físico-espiritual a la Conciencia Universal. Hablar de la cárcel social es hablar de la cultura en que te han encerrado; de los conocimientos que te han dado guiados por intereses sociales. Rehuye de las cadenas sociales viendo tu cuerpo espiritual sin ningún apego cultural, sin ningún prejuicio y elabora un cuadro de tu vida observando lo que te ha formado, lo que te ha dañado, lo que te lleva a tu autorrealización y lo que te frena.
Visualizaras como has sido tallado con marcas sociales injustas que te reelevan de tu propia responsabilidad, asumiendo actitudes dadas por estereotipos sociales creados por la historia de tu pueblo; sin ninguna dirección, sin ninguna visión de lo que es justo y verdadero. Vives hundido en el fango de la ignorancia, porque jamás te presentan una realidad social, para que no sientas el deseo de salir de donde estás. Tomas conciencia de lo que ellos quieren que veas, pero no de lo que tu realmente eres: de tu esencia, de tu fuerza, de tu destino. El que se revela, es aplastado de mil maneras, porque se ha atrevido a demostrar su molestia; porque se ha quejado o ha reclamado, y esto, es desde tu ámbito familiar, hasta el social y político. Aun entre las naciones esto se da. Por esto y aquello son las guerras. ¿Crees vivir en una civilización? Entérate, aun impera la ley de la selva y eres depredador o te conviertes en victima. Vives engañado creyendo en una paz fortuita. Porque solo es cuestión de suerte el que salgas a la calle y no encuentres un mal o un daño. Se tejen líneas invisibles que cada día se acercan más a tu persona formando una red en la cual te envuelven y atrapan. Lejos de escapar te sientes seguro dentro de ellas, porque eso te han hecho creer, porque eso te han enseñado.
El era antorcha que ardía y alumbraba; y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz. JUAN 5. Acaba de una vez de permanecer muerto en tu mundo de injusticia social o ven a la resurrección de los muertos. Reencarna en tu propio cuerpo encontrándote contigo mismo. Devela lo que hay en tu alma vistiéndola de luz con una conciencia basada en la amplitud de pensamiento; tumba los muros que tiene tu mente prensada hundiéndola en una tumba, que va siendo poco a poco sellada conforme pasan los años y tu te entretienes buscando el cambio en un estanque poco profundo para evitar enlodarte las manos. Jesucristo era un reformador y no temió enfrentar la muerte para demostrar la verdad de su causa. Jesucristo predicó amor y por ello fue crucificado: el buscaba la paz social y la evolución del hombre a través de el amor. Y que es del amor si matas a tus hermanos a través de tu apatía hacia el sufrimiento, la pobreza el hambre, la ignorancia. Porque si tu estas bien los demás no importan. Si desaparece en la tierra un bosque, un lago, o una especie animal o humana, eso no importa: mientras tu creas y sientas que no te afecta. Buscas sólo lo tuyo y sientes sólo lo tuyo. Más como gritas públicamente que eres cristiano y no faltas los domingos a misa y cantas canciones de alabanza mientras otros lloran de desesperación y claman justicia sin ser vistos ni oídos; porque su bolsillo se halla vacío o no pertenecen a ningún partido político que haya ganado la elección . Y que decir de los que halla en otros lugares se dicen enviados de Dios para dirigir a su pueblo hacia el desastre, el exterminio, la guerra, el hambre o la muerte, para poder sentarse en un trono y ser venerados como dioses; porque de hecho llevas la sangre de Dios. Jesús es Hijo de Dios, por lo tanto Dios. Más no levantes falsos para ensalzarte en nombre de la religión. Porque el que verdaderamente es Dios, conduce su pueblo hacia los caminos de la paz, la justicia, la verdad y obra con razón buscando una abundancia equitativa para todos, aún para él, de manera igual. Dios es creación y sus hijos respetan las leyes de la naturaleza que fueron hechas para preservar eternamente su creación. Dios puso un guardián en la tierra y por eso le dio una CONCIENCIA, una VOLUNTAD y una INTELIGENCIA más elevada que a las demás especies. Este guardián tenía poder de creación, porque debía buscar la preservación de la naturaleza. Llevaba ventaja sobre todos, porque sería el rey de las especies animales, para gobernarlas y cuidarlas con amor. Porque de ello mismo depende su propia existencia y este es el pago justo que el recibe. Destruye pues hombre tu reino y gobernaras en un pueblo de mendigos en donde escaseará la comida, abundará la enfermedad y la muerte y tu cuerpo será en cada generación más débil comenzando a mutar en una involución. Tu eres parte de un sistema, que pertenece a otro sistema, que es parte de otro sistema y así hasta el infinito. Eso es el universo: un conjunto de sistemas que forman parte como elementos o subsistemas de otros. Es una cadena atada con leyes universales, no puedes romperla simplemente para tu beneficio personal o intereses comerciales. Afectas física, biológica, mental, dimensional y hasta planetariamente al dañar la atmósfera de tu planeta, contaminarlo, destruirlo, cambiarlo genéticamente, etc. La conciencia universal se manifiesta a través de la mente de aquellos que alcanzan a percibir su vibracióny te habla para que rectifiques el camino que haz tomado y creas en la paz y en la razón; en el amor y en la vida, en el espíritu que te une con todo lo que es y existe; con todo lo que seguirá siendo y existiendo aun en la eternidad de los tiempos. Más la hora viene; y ahora es cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en Espíritu y en Verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en Espíritu y en Verdad es necesario que adoren. JUAN 4.
La fuerza de la ley permanece en todos aquellos que están sujetos a la ley, más la ley no es para aquellos que trascienden la fuerza de la materia, porque ellos ya están sujetos a la ley de Dios. El signo de Dios es la verdad y la ley de Dios es la justicia. La manifestación de el Padre es la fuerza de la luz y el que lleva la luz, lleva el amor atado a la luz: porque sin amor no hay luz. La verdad, la justicia y el amor se mezclanpara manifestar el espiritú en la fe y entonces los corazones se iluminan con el fuego sagrado de la conciencia divina y renace la esperanza en el mundo material para alcanzar la etapa de evolución establecida por el Padre Eterno.
IXCHEL Y LAS HUMANIDADES HERMANAS.
|