Agosto 12th, 2007 CLAVES EDUCATIVAS PARA UN FUTURO SOSTENIBLE LA EDUCACIÓN DESDE LA ECOLOGÍA PROFUNDA Comunicación presentada por DAVID SEMPAU en el curso INNOVACIÓN EDUCATIVA Y MOTIVACIÓN PARA EL APRENDIZAJE EN LA EDUCACIÓN INFANTIL Y PRIMARIA UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍASEDE ANTONIO MACHADO BAEZA - JAÉN - Agosto / Setiembre del 2000 Esta ponencia se puede ver en:
http://blogs.enplenitud.com/NuevaConciencia/
INTRODUCCIÓN | Educar, ¿para qué? | | EL MARCO DEL CUADRO | ¿Dónde estamos? ¿A dónde vamos? ¿A dónde queremos ir?. | | | ECOLOGÍA PROFUNDA | Un modo de pensar, una forma de vivir. | |
EDUCACIÓN PARA LA SOSTENIBILIDAD
| Claves educativas para un futuro sostenible. | | | APÉNDICE | Para la Educación… inspiración. | | | | | | | | |
1. INTRODUCCIÓN:
EDUCAR, ¿PARA QUÉ? Educar es liberar, tanto de la dominación exterior, como de las falsas necesidades individuales. Mahatma Gandhi Poco a poco va creciendo, en la vanguardia internacional del pensamiento, el convencimiento de que, como especie, la humanidad se aproxima a lo que en el lenguaje sistémico se conoce como un “punto de bifurcación”, una encrucijada histórica en la que el “sistema” social humano puede “saltar” a un modelo completamente distinto. Los indicadores de la inminencia (según la escala temporal que se quiera utilizar) de tal salto son crecientes y revisten el aspecto característico de las fluctuaciones, cada vez mayores, que anuncian y preceden a tales encrucijadas históricas. Como dice Fritjof Capra en El punto crucial citando a Pitirim Sorokin y a Arnold Toynbee, nos aproximamos a una “crisis de crisis”, a un cambio profundo de modelo de civilización. ¿Debería ello asustarnos? Depende. Veamos la etimología que para la palabra crisis nos propone, en su Breve diccionario etimológico de la lengua española, el Dr. Guido Gómez de Silva:CRISIS: ‘momento decisivo, situación inestable’. Del latín crisis. Del griego krísis, ‘punto decisivo’, de krinein, ‘separar, decidir’, del indoeuropeo krin-yo, de kri, de krei, variante de skeri-, ‘cortar, separar’.Por otro lado, el ideograma chino para “crisis” (wei-ji) se construye por yuxtaposición de los correspondientes a “peligro” y “oportunidad”. Nada que temer pues de las crisis, a condición de valorarlas como ‘momentos decisivos’ y afrontarlas con voluntad de: 1)‘separar’ lo importante de lo que no es importante y lo negativo de lo positivo. 2)‘decidir’ el camino a seguir y andar por él. 3)‘cortar’ las amarras con el pasado inmovilizador. 4)reconocer el ‘peligro’ de la inhibición. 5)aprovechar la ‘oportunidad’ de cambio evolutivo. En el escenario que nos ha tocado vivir se representan en la actualidad, de forma simultánea, dos obras distintas: la de la perpetuación y la de la innovación. Desde la perspectiva de la autopoiésis (autoconstrucción, creación de sí mismo) y la autoorganización, Fritjof Capra define la evolución como el “avance creativo hacia la novedad”. La biología nos enseña que la especie que se resiste al impulso evolutivo está condenada a la extinción. Por otro lado, la biología sistémica nos demuestra que la evolución no se produce de forma lineal y progresiva en el tiempo, sino que tiene lugar mediante “saltos evolutivos”. En palabras de Fritjof Capra en La trama de la vida:“Una sorprendente manifestación de la totalidad genética es el hecho, actualmente bien documentado, de que la evolución no se produjo a través de cambios graduales continuos en el tiempo, causados por largas secuencias de mutaciones sucesivas. El historial fósil demuestra claramente que, a lo largo de la historia de la evolución, ha habido largos períodos de estabilidad o “estasis” sin ninguna variación, puntuados por transiciones súbitas y espectaculares. Períodos estables de centenares de miles de años constituyen la norma general. En realidad, la aventura evolutiva humana empezó con un millón de años de estabilidad de la primera especie de homínido, el australopitecus afarensis. Esta nueva imagen, conocida como “equilibrios puntuados”, indica que las transiciones súbitas fueron causadas por mecanismos muy distintos a las mutaciones aleatorias de la teoría neodarwinista.Un aspecto importante de la teoría clásica de la evolución consiste en la idea de que, en el curso del cambio evolutivo y bajo la presión de la selección natural, los organismos se adaptarán gradualmente a su entorno, hasta alcanzar un ajuste suficientemente adecuado para sobrevivir y reproducirse. Bajo la nueva perspectiva sistémica, por el contrario, el cambio evolutivo es visto como el resultado de la tendencia inherente en la vida a crear novedad, que puede o no ir acompañada de adaptación a las condiciones medioambientales cambiantes.Consecuentemente, los biólogos sistémicos han empezado a representar el genoma como una red autoorganizadora, capaz de producir espontáneamente nuevas formas de orden. ‘Debemos repensar la biología evolutiva’ escribe Stuart Kauffman. ‘Mucho del orden que percibimos en los organismos puede ser el resultado directo, no de la selección natural, sino del orden natural en que la selección ha preferido actuar… La evolución no es sólo un remiendo… Es orden emergente, saludado y aguzado por la selección’”.Ante el educador contemporáneo se abren dos caminos posibles, que conducen a objetivos muy distintos. Por un lado, el poder paradigmático aún vigente le ordena que se limite a actuar como transmisor del conocimiento adquirido, desde una perspectiva utilitarista y acrítica que, no tan sólo le reduce a un mero instrumento de perpetuación de este poder y de los intereses, las creencias y los valores que lo sustentan y a los que sirve, sino que le impide también analizar qué destino le espera a la humanidad a manos de tal poder. Por el otro, la insatisfacción creciente del alumnado, el bloqueo de la creatividad, el “fracaso escolar” en aumento y la creciente constatación de los males que aquejan a nuestra civilización, invitan al educador de nuestros días que se mueve por algo más que la mera actividad profesional remunerada, a hacer honor a este “reto evolutivo” y a participar activamente en él. En su obra más reciente Joe L. Kincheloe nos habla, precisamente, de la reivindicación del papel crucial de la educación para cualquier civilización y, muy especialmente, en circunstancias como las que la nuestra confronta. En opinión de Kincheloe -que comparto plenamente- el verdadero educador debe recuperar en la sociedad el lugar de honor que le corresponde, debe reclamar su derecho a servir a la humanidad en su evolución, y no a quienes la quieren poner de rodillas ante los intereses de unos pocos.¿Es éste un planteamiento revolucionario? Por supuesto que sí, pero desde el verdadero significado de la palabra “revolución”: re-evolución, volver a evolucionar, seguir evolucionando. Que el término “revolución” haya acabado por tener históricamente connotaciones de violencia, sangre y destrucción se debe, exclusivamente, a la tradicional tensión entre la tendencia perpetuadora del poder establecido y la tendencia evolutiva universal. En una sociedad realmente civilizada, el liderazgo nunca puede consistir en el bloqueo de la evolución, sino en la facilitación de la re-evolución. ¿Se ocupan de ello nuestros líderes políticos y educativos? ¿Hacen gala de este verdadero liderazgo que, en palabras de Gilles Pajou, debería consistir en “crear un mundo al que las personas deseen pertenecer”?Parafraseando a Ludwig Wittgenstein podríamos afirmar que, “puesto que nuestros objetivos no son elevados sino mediocres, los problemas que nos aquejan no son difíciles sino absurdos”. En la definición de estos objetivos elevados, en la creación de un marco social y educativo que fomente el pensamiento crítico, que dé salida a las ansias evolutivas irrenunciables del ser humano, que nos ayude a escapar del marasmo materialista en el que estamos atrapados, que fomente la solidaridad, el amor, la compasión y el respeto por la vida en todas sus manifestaciones; que nos acerque, en suma, a esta plena humanidad de la que nos habla Abraham Maslow, en la que las dimensiones física, mental y espiritual del ser humano se unifican en un todo armonioso que fluye con el cosmos, la educación y los educadores pueden y deben ser protagonistas. 2. EL MARCO DEL CUADRO: ¿DÓNDE ESTAMOS? ¿A DÓNDE VAMOS? ¿A DÓNDE QUEREMOS IR? Puesto que nuestros objetivos no son elevados sino mediocres, nuestros problemas no son difíciles sino absurdos. Ludwig Wittgenstein Nada hay más peligroso que precipitarse, con la máxima eficiencia, en la dirección equivocada. Wofgang Sachs En ocasiones y para ilustrar el ciego decurso de nuestra civilización, David Orr suele contar, en alguna de sus charlas y con el sentido del humor que le caracteriza, la anécdota del piloto de avión que, dirigiéndose por el sistema de megafonía a los pasajeros les dice, “Señoras y señores pasajeros, les habla el comandante. Tengo dos noticias para ustedes, una buena y otra mala. La buena es que vamos según el horario previsto; la mala es que nos hemos perdido”. Efectivamente, tal sería probablemente la opinión de un observador extraterrestre que, a la vista de nuestros recursos y nuestra tecnología por un lado, y de nuestras desigualdades, nuestras injusticias sociales y nuestro desprecio por el medio natural que nos sustenta por otro, tuviera que enjuiciar nuestra actitud y nuestro comportamiento. El veinte por ciento de la población mundial dispone del ochenta por ciento de los recursos; cada día arrasamos una superficie de masa forestal equivalente a la de toda Bélgica; diariamente consumimos una cantidad de combustibles fósiles igual a la que la Naturaleza tardó diez mil días en generar; la relación entre las calorías consumidas por la agricultura industrializada y las que llegan realmente al plato del consumidor es de cien por una; cada año son liberados más de diez mil compuestos químicos nuevos a un medio natural que evoluciona a una escala de milenios; el cambio climático, con sus consecuencias imprevisibles en cadena, es ya una realidad; el capital circulante a nivel mundial con fines puramente especulativos es cincuenta veces superior al destinado a la producción; como si mañana no existiera, consumimos y contaminamos, sin la más mínima precaución ni respeto por el planeta-hogar en el que vivimos ni por nuestras propias generaciones venideras; mientras todo ello acontece ante nuestros ojos, día a día, cada veinticuatro horas mueren de hambre y de insalubridad veinticuatro mil niñas y niños en el mundo, es decir, mil cada hora o, lo que es lo mismo, uno cada cuatro segundos, al ritmo escalofriante de uno, dos, tres, muerto… uno, dos, tres, muerto…, ello sin contar otras causas tales como guerras, sin hablar del sufrimiento que acompaña a quienes mueren y a quienes sobreviven, y sin mencionar lo que sucede con los adultos. ¿Hace falta seguir con el recuento de los disparates que caracterizan a nuestra civilización?En Enero del 2000 y en la 1ª Jornada “educar para la Paz”, organizada por los Servicios Educativos del Ayuntamiento de Málaga, tuve el privilegio de compartir presentación de ponencias con Luís Alfonso Aranguren. En la exposición de su ponencia, titulada “Educar en la reinvención de la solidaridad”, Luís Alfonso mencionó la siguiente frase de Ignacio Ellacuría que, en mi opinión, resume todo lo antedicho: “En un análisis de heces del Norte, nos toparíamos de bruces con el Sur”. ¡Cuánta verdad! Pero no tan sólo entre el Norte y el Sur “geográficos”, sino también entre los múltiples “nortes” y “sures” dentro y fuera de los países “desarrollados”.Abundan los trabajos y las evidencias que manifiestan claramente que nos adentramos, con velocidad creciente y con cada vez menos posibilidades de enmienda, en una vía de insostenibilidad en lo medioambiental, en lo económico y en lo social.Pero, ¿Qué hay detrás de tanta irresponsabilidad? ¿Qué causas podemos apuntar para tanto despropósito? Simplemente, como señala el catedrático parisino Pierre Thuillier en La Grande Implosion: Rapport sur l’effondrement de l’Occident, 1999-2002, la economía, actividad humana otrora al servicio de la humanidad, ha pasado a poner a la humanidad a su servicio. ¡Qué lejos está esta pseudoeconomía de la definición que de “economía” nos da el diccionario como “prudente administración de los recursos disponibles”! Ya no adoramos al becerro de oro, sino directamente al oro del becerro. Sin embargo, es precisamente esta economía mal entendida la que controla los recursos, los medios de producción, la información, la política y por ende, la educación. Siendo así, ¿tenemos solución? ¿Existe una vía de escape, un camino hacia un futuro vivible en armonía, en plenitud y en paz; un futuro, en suma, SOSTENIBLE? A mi entender este camino existe, pero -parafraseando a Omraam Mikhaël Aïvanhov- no se trata de un camino exterior sino -al menos al principio- interior.En el descubrimiento de este camino interior hacia la simplicidad como alternativa a la complicación innecesaria, hacia la espiritualidad como alternativa al materialismo desbocado y a las adicciones hedonistas, hacia la solidaridad y la compasión como alternativas al egoísmo y la indiferencia, la verdadera EDUCACIÓN tiene -en mi opinión- un papel fundamental que jugar. Desde esta perspectiva y a la vista de lo que antecede, declaro que la EDUCACIÓN PARA LA SOSTENIBILIDAD puede constituir el vehículo para la plena realización personal y colectiva, para la armonización de las necesidades humanas con las capacidades de la Naturaleza, y para la emergencia de la solidaridad, el amor y la compasión; es decir, para preparar adecuadamente el terreno y plantar en él las semillas de un futuro verdaderamente sostenible. 3. ECOLOGÍA PROFUNDA: UN MODO DE PENSAR, UNA FORMA DE VIVIRNo es posible resolver un problema desde la misma mentalidad que lo creó. Albert Einstein Ampliando al ámbito social la definición que de paradigma científico formulara Thomas Kuhn, Fritjof Capra define el paradigma social como: “una constelación de conceptos, valores, percepciones y prácticas compartidos por una comunidad, que conforman una particular visión de la realidad la cual, a su vez, es la base del modo en que dicha comunidad se organiza”. En palabras del propio Capra, el paradigma actual:“consiste en una enquistada serie de ideas y valores, entre los que podemos citar la visión del universo como un sistema mecánico compuesto de piezas, la del cuerpo humano como una máquina, la de la vida en sociedad como una lucha competitiva por la existencia, la creencia en el progreso material ilimitado a través del crecimiento económico y tecnológico y -no menos importante- la convicción de que una sociedad en que la mujer está por doquier sometida al hombre, no hace sino seguir las leyes naturales. Todas estas presunciones se han visto seriamente cuestionadas por los acontecimientos recientes, hasta el punto que su reconsideración radical está ocurriendo en nuestros días”.Capra nos propone la siguiente comparación entre las formas de pensar y los valores característicos de los paradigmas actual (asertivo) y emergente (integrador): | Pensamiento | | Valores | | Asertivo | Integrador | | Asertivo | Integrador | | racional | intuitivo | | expansión | conservación | | analítico | sintético | | competición | cooperación | | reduccionista | holístico | | cantidad | calidad | | lineal | no lineal | | dominación | asociación |
Se hace aquí indispensable una referencia a la teoría del “Tercero Incluido” de Stephan Lupasco que nos dice que, si bien desde su nivel homónimo de percepción, las dos partes de una dualidad aparecen como entes separados, opuestos e irreconciliables, desde un nivel de percepción superior pueden ser percibidos como proyecciones de una misma realidad, de un “tercero incluido”. Viene esto a cuento para llamar la atención sobre el peligro de un cambio pendular de paradigma, que no haría mas que hacernos caer en errores de sentido contrario a los actuales. El verdadero reto consiste pues en la integración, en la superación del actual nivel de percepción para situarnos en otro superior, más elevado, con mayor “perspectiva”. Tal es el laborioso camino de la evolución. ¡Qué decir del papel primordial que una verdadera educación debería tener en semejante proceso!Para la plena emergencia de un nuevo paradigma capaz de integrar lo mejor de ambas tendencias, resulta indispensable un cambio individual que preceda al cambio colectivo, cuyo cambio individual -o “camino interior” al que antes me referí- precisará, a su vez, de una un nuevo modo de pensar que conduzca a nueva forma de vivir. La perspectiva de la ECOLOGÍA PROFUNDA, escuela de pensamiento fundada por el filósofo noruego Arne Naess a principios de los setenta, nos proporciona este modo de pensar. Volvamos a Capra:“Toda la cuestión de los valores es crucial en la ecología profunda, es en realidad su característica definitoria central. Mientras que el viejo paradigma se basa en valores antropocéntricos (centrados en el hombre), la ecología profunda tiene sus bases en valores ecocéntricos (centrados en la Tierra). Es una visión del mundo que reconoce el valor inherente de la vida no humana. Todos los seres vivos son miembros de comunidades ecológicas vinculados por una red de interdependencias. Cuando esta profunda percepción ecológica se vuelve parte de nuestra vida cotidiana, emerge un sistema ético radicalmente nuevo.Semejante ética profundamente ecológica es necesaria urgentemente hoy en día y muy especialmente en la ciencia, puesto que mucho de lo que los científicos están haciendo no es constructivo ni respetuoso con la vida, sino todo lo contrario. Con físicos diseñando sistemas de armas capaces de borrar la vida de la faz de la tierra, con químicos contaminando el planeta, con biólogos soltando nuevos y desconocidos microorganismos sin conocer sus consecuencias, con psicólogos y otros científicos torturando animales en nombre del progreso científico, con todo ello en marcha, la introducción de unos estándares “ecoéticos” en el mundo científico parece de la máxima urgencia.Que los valores no son algo externo a la ciencia y a la tecnología, sino que constituyen su misma base y motivación, no es algo que esté generalmente admitido. Durante la revolución científica del siglo XVII se separó a los valores de los hechos y desde entonces, tendemos a creer que los hechos científicos son independientes de lo que hacemos y por lo tanto de nuestros valores. En realidad, el hecho científico surge de una constelación completa de percepciones, valores y acciones humanas, es decir de un paradigma, del que no puede ser desvinculado. Si bien gran parte de la investigación detallada puede no depender explícitamente del sistema de valores del científico que la efectúa, el paradigma más amplio en el que su investigación tiene lugar nunca estará desprovisto de un determinado sistema de valores. Los científicos, por lo tanto, son responsables de su trabajo no sólo intelectualmente, sino también moralmente. Dentro el contexto de la ecología profunda, el reconocimiento de valores inherentes en toda naturaleza viviente está basado en la experiencia, profundamente ecológica o espiritual, de que Naturaleza y uno mismo son uno. Esta expansión del uno mismo hasta su identificación con la Naturaleza es el fundamento de la ecología profunda, como Arne Naess manifiesta claramente:‘El cuidado (atención, respeto, delicadeza, precaución) fluye naturalmente cuando el “sí mismo” se amplía y profundiza hasta el punto de sentir y concebir la protección de la Naturaleza libre como la de nosotros mismos… Al igual que no precisamos de la moral para respirar… (igualmente) si nuestro “sí mismo”, en el sentido más amplio, abarca a otro ser, no precisamos de ninguna exhortación moral para evidenciar cuidado… Cuidamos por nosotros mismos, sin precisar ninguna presión moral… Si la realidad es como la que experimenta nuestro ser ecológico, nuestro comportamiento sigue natural y perfectamente normas de estricta ética medioambiental’.Lo que esto implica es que la conexión entre la percepción ecológica del mundo y el correspondiente comportamiento no es una conexión lógica, sino psicológica. La lógica no nos conduce, desde el hecho de que somos parte integrante de la trama de la vida, a ciertas normas sobre cómo deberíamos vivir. En cambio, desde la percepción o experiencia ecológica de ser parte de la trama de la vida, estaremos (en oposición a deberíamos estar) inclinados al cuidado de toda naturaleza viviente. En realidad, difícilmente podríamos reprimirnos de responder de tal modo”. Tanto en la emergencia de este nuevo modo de pensar y de sentir, como en la facilitación de las experiencias de aprendizaje adecuadas para su génesis, la educación y los educadores pueden -y a mi entender deben- asumir un protagonismo fundamental. Veamos a continuación cómo pasar de la teoría a la práctica. 4. EDUCACIÓN PARA LA SOSTENIBILIDAD: CLAVES EDUCATIVAS PARA UN FUTURO SOSTENIBLEEl interés propio colectivo de toda sociedad, consiste en la máxima realización individual de cada uno de sus miembros. Robert Thurman En busca de la narrativa ausenteEn “El fin de la educación” -su obra más reciente- el catedrático y prolífico autor estadounidense Neil Postman asegura que la crisis de la educación se debe a la ausencia de una “narrativa” estimulante y motivadora, otrora presente en muchos planteamientos educativos. Postman asegura que, a menos de que sepamos dotar de un “fin” (en el sentido de finalidad u objetivo elevado) a la educación, ésta llegará a su “fin” (esta vez en el sentido de punto final).Que tal cosa llegara a suceder no debería sin embargo sorprendernos, cuando la única narrativa que somos capaces de proponer a nuestros alumnos y alumnas consiste en asegurarles que, a lo máximo que pueden aspirar, es a prepararse concienzudamente para competir por un puesto de trabajo que les pondrá, precisamente, al servicio del paradigma vigente (cultural, social y económico) que constituye, justamente, la raíz misma de los problemas que nos aquejan. Como ha quedado dicho anteriormente, estos problemas crecientes nos adentran en una vía de insostenibilidad cada vez más perceptible, dando fe de lo que el poeta Mario Benedetti denomina nuestro “suicidio colectivo”, o de nuestro “fracaso como especie” al que aludía Julia Otero en su artículo titulado “Todos los nombres”, al referirse a nuestra incapacidad para dar respuesta a las más elementales necesidades de gran parte de la humanidad. Por su parte, el prolífico escritor y filósofo José Antonio Marina aseguraba, en su comentario de prensa al libro de Daniel Goleman “Inteligencia Emocional”, que “lo que no arregle la escuela, lo tendrán que arreglar los médicos o la policía”. Si insistimos en instruir a nuestros alumnos para servir a un modelo de civilización insostenible, ¿quién demonios va a estar dispuesto y preparado para diseñar y construir una sociedad sostenible, única opción posible de supervivencia para la humanidad? Sin embargo, nuestros sistemas educativos insisten en repetir los mismos mensajes:Tú no puedes ni debes cambiar el mundo. Tu obligación es aprender a adaptarte a él. Para eso estás en la escuela.La finalidad de la escuela consiste en recortarte lo que te sobra y pegarte lo que te falta, para que encajes lo mejor posible en el hueco que la sociedad industrializada y mercantilizada tenga a bien ofrecerte.Prepárate para competir duramente por un puesto de trabajo que, suponiendo que tengas la fortuna de conseguir y conservar, te pondrá al servicio de la industrialización y la mercantilización del mundo.Por si fuera poco, todo ello se produce en un entorno hostil, con una ergonomía deplorable -que va desde una inadecuada acústica de las aulas hasta un mobiliario causante de graves patologías- y unos niveles de estrés y exigencia que ningún sindicato aceptaría para sus afiliados, en un modelo de aprendizaje estrictamente intelectualizado o, como suele decir David Orr, “del cuello para arriba y con la mitad de la cabeza”.Los resultados de tal empeño -que a la vista están- podrían ser resumidos como sigue:Desencanto y desmotivación del alumnado, que aumenta en relación directa con los años de permanencia en la escuela.Frustración del profesorado, que aumenta en relación directa con los años de permanencia en la profesión. (1er colectivo profesional en necesidad de atención psiquiátrica).Bloqueo de la capacidad innovadora y evolutiva de generaciones enteras de alumnas y alumnos.Violencia, absentismo, adicciones diversas, enfermedades físicas y psíquicas.“Fracaso escolar” (que, en honor a la verdad, debemos denominar “fracaso de la escuela”).¿Qué podemos hacer para recuperar la capacidad de seducción, motivación y trascendencia de la etapa educativa? En mi condición de modesto investigador en pedagogía de vanguardia, de afortunado discípulo de varios de los personajes más importantes del momento actual en la materia, de privilegiado traductor de algunas de sus obras, y de fundador de una asociación educativa sin ánimo de lucro, haciéndome eco de las experiencias pioneras que van prosperando en distintos lugares del globo, me permito proponer a la SOSTENIBILIDAD como narrativa englobadora o “metanarrativa”, en la que caben todas las narrativas propuestas por Postman, quedando aún espacio para otras tan importantes como la salud, las relaciones humanas o la economía. Conceptos básicosLlegados a este punto, tal vez convenga clarificar los conceptos fundamentales que integran la noción de Educación para la Sostenibilidad: Educación: Proceso de facilitación de la manifestación y desarrollo del potencial intrínseco en cada ser humano, acompañado de la transmisión y recepción de los conocimientos más idóneos para ello, cuyo proceso -consciente o inconscientemente, voluntaria o involuntariamente- acompaña al ser humano a lo largo de toda su vida. Desde esta perspectiva, es fundamental que la etapa escolar fomente el gusto y la capacidad de aprendizaje o, lo que es lo mismo, ayude a aprender a aprender, máxime pensando en un entorno profesional y tecnológico que evoluciona a velocidad creciente, así como en unos retos de sostenibilidad cada vez mayores. Sostenibilidad: Capacidad para satisfacer nuestras necesidades y aspiraciones, sin disminuir con ello la integridad del mundo natural ni las oportunidades de las generaciones venideras, frente a la creciente insostenibilidad de muchos de los planteamientos actuales en los ámbitos de medioambiente, salud, economía y relaciones humanas, todos ellos interconectados entre sí. Aprendizaje vivencialEl aprendizaje de las materias curriculares “oficiales” no es ya un fin en sí mismo, sino que se convierte en un resultado automático adicional del “aprender haciendo”, a través de proyectos relacionados con cuestiones reales de la vida real. La evolución como objetivoLa Educación para la Sostenibilidad intenta pues fomentar una evolución en positivo de la humanidad, buscando la plena manifestación del potencial intrínseco en cada ser humano, así como la simbiosis entre ciencia, tecnología, desarrollo y conservación. Como consecuencia lógica de todo ello, y además de su capacidad para dotar de un sentido elevado a la etapa escolar, es de destacar el potencial de descubrimiento de nuevas vocaciones y profesiones que dicho planteamiento está poniendo de manifiesto. Este planteamiento educativo entra de lleno en la estrategia de futuro que Basarab Nicolescu denomina transdisciplinariedad, en el sentido de que se ocupa a la vez de aquello que está entre las disciplinas, a través de las disciplinas y más allá de las disciplinas.En las experiencias educativas relacionadas con la sostenibilidad que me ha sido dado inspirar o conocer, he podido comprobar el profundo y tremendo cambio de actitud del alumnado -especialmente del más “conflictivo”-, cuando se le da la oportunidad de participar y aportar lo mejor de sí en un proyecto educativo enfocado a generar actitudes, aptitudes y estrategias, capaces de garantizar -en la medida de lo posible- nuestra pervivencia como especie a través de sociedades más respetuosas con la naturaleza, más prudentes, más sanas, más solidarias y menos materialistas, es decir, más humanas, en el sentido que confiriera Abraham Maslow a la plena humanidad. Ello no debería en realidad sorprendernos, puesto que constituye una demostración palpable de la sabiduría innata en todo ser humano, que le lleva a distinguir instintivamente lo fundamental de lo accesorio, lo trascendente de lo intrascendente y lo justo de lo injusto. Cuestión aparte es que el proceso educativo -tal y como lo concebimos hoy- redunde precisamente en atrofiar en gran medida esta sabiduría innata, con consecuencias cada vez más evidentes. Un aprendizaje vivencial y trascendentePedagogos de todos los tiempos han señalado que ningún aprendizaje puede compararse al aprendizaje vivencial. Hace dos milenios y medio Platón decía: “El aprendizaje forzado no permanecerá en la mente, dejad pues que el de vuestros hijos adopte la forma del juego. Ello os permitirá, además, descubrir sus predisposiciones naturales”. La Educación para la Sostenibilidad aúna este tipo de aprendizaje con un objetivo elevado y trascendente. Ya en los años 20, Rabindranath Tagore inspiró la creación de Sriniketan con la que demostró que, desde la escuela y con un trabajo educativo relacionado directamente con los problemas reales de la vida real, es posible regenerar toda una comunidad. Incidentalmente, esta experiencia tuvo como consecuencia añadida el matrimonio entre su colaborador Leonard Elmhirst y la patrocinadora del proyecto, Dorothy Whitney, cuyo matrimonio dio a su vez como fruto el Dartington Hall Trust, fundación de la que dependen hoy en día instituciones tan primordiales como el Schumacher College, verdadera universidad alternativa. También en nuestros días cabe citar a David Orr con su Facultad de Estudios Ambientales en el Oberlin College de Ohio, edificio ecológico diseñado por sus propios alumnos. Por su parte, Fritjof Capra -fundador y presidente del Center for Ecoliteracy de Berkeley- en uno de sus más recientes trabajos titulado “El lenguaje de la Naturaleza” declara:“A medida que el siglo se acerca a su fin, nuestro mayor reto consiste en crear comunidades sostenibles: entornos sociales, culturales y físicos en los que satisfacer nuestras necesidades y aspiraciones, sin disminuir con ello la integridad del mundo natural ni las oportunidades de las generaciones venideras.[…] La evolución no se entiende ya como una lucha competitiva por la existencia, sino más bien como una danza cooperativa, en la que las fuerzas motrices son la creatividad y la emergencia constante de novedad.[…] Esta nueva visión de la realidad, informada por la alfabetización ecológica, constituirá la base de nuestras futuras tecnologías, sistemas económicos e instituciones sociales. Las implicaciones que todo ello tendrá para la educación en el Siglo XXI resultan evidentes. Será indispensable una pedagogía que gire en torno a la comprensión de la vida. Se tratará de una experiencia de aprendizaje que supere nuestra alienación del mundo natural y reinstale el sentido del lugar. Necesitaremos un curriculum que enseñe a nuestros niños y niñas los hechos fundamentales de la vida: que los deshechos de una especie son el alimento de otra; que la materia circula sin cesar a través de la trama de la vida; que la energía que alimenta todos los ciclos ecológicos proviene del Sol; que la diversidad asegura la resiliencia y que la vida, desde sus inicios hace más de tres mil millones de años, no se extendió sobre el planeta mediante el combate, sino a través del trabajo en red. Enseñar este nuevo conocimiento, que es a la vez sabiduría ancestral, será el papel más importante a desarrollar por la educación en el próximo siglo.[…] En particular, sugiero el diseño de un curriculum integrado que enfatice el aprendizaje contextual, en el cual las diversas áreas temáticas sean percibidas como recursos al servicio de un objetivo central. El planteamiento conocido como “aprendizaje basado en proyectos” proporciona una forma ideal de conseguir dicha integración. Dicho planteamiento consiste en facilitar experiencias de aprendizaje que involucren al alumnado en proyectos complejos, relacionados con la vida y el mundo reales -por ejemplo, un huerto en la escuela o la restauración de un entorno natural-, a través de los cuales alumnas y alumnos puedan desarrollar y aplicar sus capacidades y sus conocimientos.[…] Dicha integración curricular, a través de proyectos ecológicamente orientados, es únicamente posible cuando la escuela se convierte en una verdadera comunidad de aprendizaje en la que maestros, alumnos, administradores y padres o tutores se encuentran implicados en una red de relaciones, trabajando juntos para facilitar el aprendizaje.”David Orr, por su parte, enumera como sigue lo que las personas y las comunidades deberán aprender para vivir sosteniblemente: 1)Distinguir las necesidades básicas de los deseos superficiales. 2)Reducir las dependencias. 3)Maximizar la utilización de los servicios gratuitos de la Naturaleza. 4)Maximizar la utilización de los recursos locales. 5)Reconstruir las economías locales y regionales y (por encima de todo)… 6)Reconstruir comunidades fuertes y participativas. Resulta evidente que la etapa educativa institucionalizada puede -y a mi entender debe- tener un especial protagonismo en este tipo de aprendizaje. Veamos ahora algunas estrategias posibles de Educación para la Sostenibilidad. A modo de pequeño ejemplo -y aunque de forma necesariamente sucinta y esquemática- incluyo en el siguiente cuadro algunas actividades relacionadas con la sostenibilidad realizables en la escuela, así como su relación directa con los ámbitos del aprendizaje y del desarrollo personal y colectivo. Las divisiones son meramente explicativas y funcionales; todo lo expuesto está interrelacionado y opera retroactivamente. EDUCACIÓN PARA LA SOSTENIBILIDAD (EpS) - ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE Y DESARROLLO | | ACTIVIDAD | APRENDIZAJE | DESARROLLO PERSONAL | | 1 | Encuentro colectivo matinal y vespertino, pequeña meditación, estiramientos y comunicaciones. | Propedéutica | Pertenencia a la comunidad Introspección Silencio Espiritualidad Salud | | 2 | Diseño, construcción y explotación de huerto y granja de cultivo biológico (Método Gaspar Caballero de Segovia). | Geometría Dibujo Matemáticas Conocimiento del medio Ecología Física Química Biología Tecnología Artes y oficios | Pertenencia a la comunidad Pensamiento ecosistémico Salud Artes y Oficios Vocaciones | | 3 | Diseño, construcción y gestión de un horno de pan integral. | Geometría Dibujo Matemáticas Física Química Biología Tecnología | Pertenencia a la comunidad Salud Artes y Oficios Vocaciones | | 4 | Mercadillo con los productos procedentes de2 y 3 | Matemáticas Lengua(s) | Pertenencia a la comunidad Salud Consumo responsable y solidario Artes y Oficios Vocaciones | | 5 | Diseño y preparación de menús en cocina propia, con productos procedentes de2, 3 y exterior. | Dietética Matemáticas Conocimiento del medio Física Química Biología Tecnología Artes y oficios | Pertenencia a la comunidad Salud Consumo responsable y solidario Artes y Oficios Vocaciones | | 6 | Diseño y construcción de mobiliario escolar realmente ergonómico. | Anatomía Geometría Dibujo Matemáticas Tecnología Artes y oficios | Pertenencia a la comunidad Salud Artes y Oficios Vocaciones | | 7 | Búsqueda de financiación complementaria para actividades. | Relaciones públicas Matemáticas Lenguas (como mínimo de la CE) Conocimiento del medio | Pertenencia a la comunidad Consumo responsable y solidario Artes y Oficios Vocaciones | | 8 | Interacción con otros centros educativos EpS (Correo, Internet, videoconferéncias, visitas, intercambios) | Lenguas (como mínimo las de la CE) Conocimiento del medio Tecnología | Globalidad Pertenencia a la comunidad Artes y Oficios Vocaciones | | 9 | Diario gráfico y audiovisual de cada una de las actividades anteriores. | Lengua(s) Conocimiento del medio Tecnología | Pertenencia a la comunidad Artes y Oficios Vocaciones |
Como denominadores comunes a las iniciativas de Educación para la Sostenibilidad que se están desarrollando a nivel mundial, cabe destacar los siguientes objetivos: OBJETIVOS DE LA EDUCACIÓN PARA LA SOSTENIBILIDAD (EpS)
| | AUTORREALIZACIÓN PERSONAL | | Como alternativa a la uniformidad de mínimo denominador común, que caracteriza a la educación actual. educere -raíz latina de “educar”- significa “sacar fuera”: en nuestro caso, el pleno potencial de cada cual. | | CREATIVIDAD | | Indispensable para una evolución positiva (avance creativo hacia la novedad) | | ATENCIÓN a las VOCACIONES | | Alumbramiento de las predisposiciones naturales. Sólo desde una total entrega personal pueden darse, al mismo tiempo, la satisfacción individual y la evolución colectiva. | | POTENCIACIÓN del SENTIDO de PERTENENCIA a la COMUNIDAD | | Únicamente desde el sentimiento profundo de ser parte de la gran familia planetaria, desde lo más local a lo más global, puede emerger un comportamiento solidario, ético y responsable. | | ECOLOGÍA | | Para que dicho comportamiento nazca de la comprensión y resulte efectivo, es indispensable un conocimiento suficiente de las interrelaciones que vinculan a los miembros de esta gran familia planetaria. | | SUFICIENCIA | | Criterio inevitable si deseamos plantearnos seriamente nuestra supervivencia como especie. Se trata de transmitir autosuficiencia y simplicidad de vida, como alternativas a la globalización cultural y económica, así como a las falsas necesidades impuestas por la sociedad de consumo. | | SALUD HOLÍSTICA | | Para una auténtica sostenibilidad, de poco serviría saber cuidar del medioambiente sin saber cuidar de nosotros mismos. Ello resulta especialmente necesario como defensa propia, cuando priman los intereses económicos de la industria y la publicidad sobre los del individuo, la sociedad y la Naturaleza. Por si fuera poco, hoy por hoy es más negocio la enfermedad que la salud. | | NUEVO PENSAMIENTO | | Intuitivo como equilibrio a racional. Sintético como equilibrio a analítico. Holístico como equilibrio a reduccionista. Sistémico o contextual como equilibrio a lineal. Igualitario como equilibrio a patriarcal. Armonización cerebral. Inteligencia emocional. | | PEDAGOGÍA IMPLÍCITA | | Lo que no transmitimos explícita o verbalmente, sino mediante la acción, la actitud y el ejemplo, es tanto o más importante que las enseñanzas formales: desde cómo nos organizamos e interactuamos en el entorno educativo, hasta cómo gestionamos en él los recursos y los residuos. | | ESPIRITUALIDAD | | Las dimensiones material y espiritual del ser humano son partes inseparables de un mismo todo, cuyo florecimiento e interacción resultan especialmente importantes en las etapas cruciales de la infancia y la adolescencia, más allá, por encima y a través, de todo credo o dogma. |
Este tipo de planteamiento pedagógico ejemplifica como sigue la manifestación de los principios básicos de ecología aplicados al entorno educativo: PRINCIPIOS BÁSICOS DE ECOLOGÍA Y SU TRADUCCIÓN AL CONTEXTO EDUCATIVO
| | INTERDEPENDENCIA(frente a AISLAMIENTO) | | Todos los miembros de un ecosistema están interconectados en una red de relaciones en la que todos los procesos de vida dependen unos de otros. El éxito de todo el sistema depende del éxito de cada uno de sus miembros (individuos) y el de éstos depende del éxito del sistema como un todo. | | En una comunidad de aprendizaje, profesores, estudiantes, administradores, padres, empresas y miembros de la comunidad se hallan interconectados en una red de relaciones, trabajando juntos para FACILITAR el aprendizaje. | | SOSTENIBILIDAD(frente a INMEDIATEZ) | | La supervivencia a largo plazo (sostenibilidad) de cada especie dentro de un ecosistema depende de una base de recursos limitada. | | La construcción de comunidades de aprendizaje alrededor del concepto de sostenibilidad significa que éstas no centran su atención en la inmediata “producción” de graduados, sino en la facilitación y potenciación de un proceso de aprendizaje que acompañará al individuo durante toda su vida. | | CICLOS ECOLÓGICOS(frente a JERARQUIZACIÓN) | | La interdependencia entre los miembros de un ecosistema implica el intercambio de materia y energía en ciclos continuos, que actúan a modo de bucles de realimentación. | | La enseñanza no fluye de arriba abajo, sino que se convierte en un intercambio cíclico de información. El objetivo principal es el aprendizaje y cada miembro es a la vez alumno y profesor. | | FLUJO DE ENERGÍA(frente a RIGIDEZ y PREDETERMINACIÓN) | | La energía solar, transformada en energía química por la fotosíntesis de las plantas verdes, es la base de todos los ciclos ecológicos. | | Las comunidades de aprendizaje son comunidades abiertas donde la gente entra y sale, hasta encontrar su propio lugar en el sistema. | | ASOCIACIÓN(frente a AUTORITARISMO y IMPOSICION) | | Todos los miembros vivientes de un ecosistema están envueltos en un sutil interjuego de competición y cooperación (equilibrio) que implica innumerables formas de asociación. | | Todos los miembros de una comunidad de aprendizaje cooperan y trabajan en asociación, lo que significa al mismo tiempo democracia y poder, dado que cada parte juega un papel crucial. | | FLEXIBILIDAD(frente a INMOVILISMO y ESCLEROSIS) | | En su faceta de circuitos de realimentación, los ciclos ecológicos evidencian tendencia a mantenerse en un estado de flexibilidad, caracterizado por fluctuaciones interdependientes de sus variables. | | En una comunidad ecológica de aprendizaje se dan la fluidez y el cambio dinámico. El programa diario es fluido; hay cambios de temas y el entorno educacional es recreado constantemente. | | DIVERSIDAD(frente a UNIFORMIDAD y ESTANDARIZACIÓN) | | La estabilidad de un ecosistema depende crucialmente del grado de complejidad de su red de relaciones, en otras palabras, de su diversidad. | | Las experiencias que animan a los estudiantes a utilizar diversos modos y estrategias de aprendizaje, son esenciales en las comunidades ecológicas de enseñanza. Estilos de aprendizaje diversos son apreciados por la riqueza que aportan. La diversidad cultural es fundamental para establecer la escuela como una verdadera comunidad. | | COEVOLUCIÓN(frente a PERPETUACIÓN y FOSILIZACIÓN) | | La mayoría de especies en un ecosistema evolucionan conjuntamente a través de un interjuego de creación y adaptación mutua. El avance creativo hacia la novedad (evolución) es una propiedad fundamental de la vida, que se manifiesta también en los procesos de aprendizaje y desarrollo. | | A medida que empresas, grupos de la comunidad y padres trabajan más y más en asociación con la escuela, cada cual puede compren |
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