|
jueves, 11 de octubre de 2007 |
|
Todos hemos experimentado sucesos que pueden considerarse increíbles o asombrosos. Estamos ordenando un armario y encontramos un regalo de una persona con la que no hemos hablado en años; una hora después, sin motivo aparente, esa persona nos llama por teléfono. Leemos en el periódico un artículo sobre un tratamiento experimental para el cáncer de piel y, por alguna razón desconocida, decidimos guardar ese diario. Un mes más tarde, un familiar nos llama para decirnos que acaban de diagnosticarle cáncer en la piel y la información del artículo que guardamos influye en sus decisiones y termina por salvarle la vida. Nuestro auto se descompone en una carretera desierta y el primer vehículo que pasa, justo cuando nos resignamos a pasar varias horas varados, es una grúa.
¿Es posible considerar estos momentos como meras coincidencias? Por supuesto que sí, pero en un análisis más detallado también podemos decir que son atisbos de lo milagroso. Cada vez que tenemos estas experiencias, podemos considerarlas sucesos azarosos en un mundo caótico y desecharlas, o podemos reconocerlas como acontecimientos potencialmente cruciales. No creo en las coincidencias sin sentido; creo que cada coincidencia es un mensaje, una pista sobre un aspecto particular de nuestras vidas que requiere atención. ¿Has escuchado alguna vez esa voz tranquila y sosegada en tu interior? ¿Alguna vez has tenido un sentimiento visceral respecto de algo o alguien? Esa voz y ese sentimiento visceral son formas de comunicación a las que debemos hacer caso. Las coincidencias también son mensajes de ese tipo. Si prestas atención a las coincidencias de la vida, podrás aprender a escuchar sus mensajes claramente; si comprendes las fuerzas que moldean las coincidencias, puedes llegar a influir en éstas y crear un conjunto propio de coincidencias significativas, aprovechar las oportunidades que te ofrezcan y experimentar la vida como un milagro en constante desarrollo que inspira admiración en todo momento. Deepak Chopra - Sincrodestino
|