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Los peligros del ruido en el océano: Cayendo en oídos sordos |
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martes, 22 de enero de 2008 |
El ruido producido por el hombre en los océanos del mundo es una forma grave de
contaminación submarina que puede causar una perturbación en la conducta de las
ballenas, lesiones físicas y hasta la muerte. El océano es un ambiente altamente
acústico donde el sonido viaja cinco veces más lejos que en el aire. Las ballenas
usan su audición sensitiva y vocalizaciones únicas para localizar y comunicarse
entre ellas, navegar, encontrar comida y evitar a los depredadores. Como resultado,
cualquier ruido generado por el humano, por insignificante que se crea, puede ser
como una agresión acústica para estas sensibles criaturas.
Si bien el ruido es reconocido como una forma de contaminación, el ruido en el
océano permanece en su mayoría sin regulación y los intentos para reducir los daños
a la vida marina han sido generalmente inadecuados y/o inefectivos.
El ruido producido por el hombre que predomina es el del tráfico diario de buques.
Los barcos generan ruidos dentro de la misma frecuencia que usan muchas especies de
ballenas, particularmente la gran ballena franca. Una prolongada exposición a los
ruidos de los barcos puede causar que las ballenas abandonen su crítico hábitat,
quizás afectando patrones saludables de alimentación o reproducción.
El sonido submarino es también generado por los desarrollos industriales en alta mar
como sondeos sísmicos, tuberías, construcciones de plataformas y perforaciones. Se
ha demostrado que el ruido de los sondeos sísmicos provoca el desplazamiento de las
ballenas y la reducción de las vocalizaciones de las mismas. Ya sea impactando rutas
de migración, alimentación, reproducción o zonas de parto, los desarrollos
industriales están degradando críticamente el hábitat de las ballenas e impactando
la conducta normal de las ballenas en su hábitat alrededor del mundo.
Los sonares militares activos son una forma letal de ruido en el océano. Se ha
comprobado que mata ballenas, altera el canto de las ballenas jorobada, afecta la
alimentación de las orcas y ocasiona que marsopas y otras especies entren en pánico
y huyan. Los encallamientos masivos de ballenas están entre los impactos más
dramáticos y visibles del sonar de alta intensidad.
IFAW
Colaboración: Xochiquetzalli * <
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