Analizando profundamente los principios de la Magia, hemos logrado descubrir que
el alma espiritual tiene un principio numérico o matemático en virtud de la
energía de los Rayos, y los cuerpos materiales un principio netamente geométrico
de acuerdo con las influencias astrológicas del Zodíaco. En la manifestación del
alma a través de cualquier tipo de forma, el aspecto matemático y el geométrico se
complementan perfectamente.
La Magia, como principio de creación y como un medio de establecer contacto con la
Divinidad, ha sido practicada desde tiempos inmemoriales. Los hombres sabios de
todos los tiempos fueron magos o videntes, capaces de invocar conscientemente las
fuerzas ocultas de la Naturaleza y de aprovecharse de sus dones. La Magia es tan
vieja como el hombre, pues con el hombre y con el descubrimiento de su poder
espiritual surge la Magia, la posibilidad de comunicarse con Dios a través de las
fuerzas invisibles de la Naturaleza.
APOLONIO DE TYANA fue uno de los más grandes Magos de la humanidad. Según la
tradición oculta de los Misterios, fue iniciado en la India, siendo su Maestro,
Introductor e Hierofante, el Rey HIARCHAS, Quien está sorprendentemente
relacionado -si no es la misma Entidad- con el Santo patriarca HIRAN ABIF, tan
conocido en los misterios ocultos de la Masonería, de Quien se dice ocultamente
que recibió del propio Rey SALOMÓN el Cedro del Líbano (símbolo del conocimiento
superior) y el Oro de Ofir (que es el símbolo de la Intuición). Son datos que
habrá que tenerse en cuenta en el supremo estudio de la Magia organizada,
utilizada como poder bienhechor para contrarrestar las nefastas actividades de los
Magos negros planetarios -que siempre los ha habido- y de las personas egoístas,
incultas e irreflexivas.
MOISES fue también un sorprendente Mago que había adquirido sus conocimientos a
través de BATRIA, la esposa del Faraón y madre de la princesa egipcia TERMUTIS, la
cual, según el Antiguo Testamento, le habría salvado de las aguas del Nilo
convirtiéndose en el vehículo kármico que le permitió recibir aquellas necesarias
iniciaciones que le convirtieron en un perfecto Mago. Hay que deducir de ello que
todo verdadero Mago ha de haber sido previamente iniciado en alguna de las
Escuelas de Misterios de la Gran Fraternidad Blanca, siendo tales Misterios los
que confieren realmente el poder mágico.
Para los iniciados en esta Ciencia el propio cuerpo humano es considerado como un
exponente perfecto de la Magia divina, pues cada uno de los órganos que lo
componen son reflejos de mundos y de constelaciones siderales. De ahí el porqué
nuestros venerables antepasados adquirieron las primeras nociones de medicina,
astronomía y astrología, aprendiendo a leer primero el mensaje de los órganos del
cuerpo, sabiendo intuitivamente que éstos eran proyecciones o reflejos de las
imponentes masas de los cuerpos estelares del firmamento en perpetuo movimiento de
expansión cíclica.
Afortunadamente, las auténticas verdades acerca de la Magia y las reglas exactas
que han de regir su expresión en el mundo fenoménico a través de los seres
humanos, se han perdido o fueron quizás transitoriamente salvaguardadas en los
recintos lniciáticos por las inquebrantables leyes herméticas del silencio. De la
misma manera se perdieron o fueron salvaguardadas desde hace siglos, las
verdaderas medidas áureas o solares, aquellas reglas matemáticas de las divinas
proporciones que obtuvieron los artistas de la antigüedad de mano de los grandes
Devas, Señores de los cánones secretos que rigen la expresión de los soberbios
arquetipos causales en la vida de la naturaleza. Sólo fueron parcialmente
revelados a alguno de los grandes artistas, pintores y escultores en la era
inigualable del Renacimiento...
Con respecto a las sagradas medidas áureas, de la más elevada proporcionalidad,
sólo hay que decir que los insignes geómetras a cuyas órdenes fueron construidas
las gigantescas pirámides de Egipto, utilizaron creadoramente los sagrados poderes
de la Magia. Hay que hacer mención al respecto a lo que nos revela la tradición
esotérica a través de "El Libro de los Iniciados": "...En aquellos memorables
tiempos las estatuas de piedra o de mármol eran modeladas por los espíritus del
aire, de acuerdo con las sabias medidas matemáticas y proporciones arquitectónicas
que proyectaban los arquetipos superiores de la evolución planetaria".
Dice la noble tradición esotérica que las enormes piedras con las que se
construyeron las grandes masas cúbicas de las pirámides, eran transportadas "por
el aire y emplazadas perfectamente en sus bases de asentamiento", de acuerdo con
un procedimiento mágico conocido sólo por los sacerdotes y los geómetras, mediante
el cual eran extraídas del aire (o del éter que compone el Espacio) las energías
necesarias para poder llevar a cabo aquellas obras prodigiosas, que son unas
verdaderas maravillas del mundo. Tales conocimientos iniciáticos que permitían
invertir las leyes de la polaridad, son prácticamente desconocidos en la era
actual, y pese a los grandes adelantos científicos y asombrosos medios técnicos
alcanzados, sería imposible mover alguna de aquellas enormes piedras sin recurrir
a la utilización de gigantescas y sofisticadas máquinas y a un considerable número
de obreros. A la Ciencia actual le falta la cualidad esencial de la Magia que
poseían los antiguos Iniciados, la de la inversión de las leyes de la polaridad,
que exige un extraordinario conocimiento del éter y un inteligente control de las
entidades dévicas moradoras del Espacio, sin cuyo concurso es imposible realizar
obra mágica alguna.
El proceso de inversión de las leyes que rigen la polaridad y las fuerzas de la
gravitación, apreciado desde el ángulo oculto aparece como consecuencia de haber
sido aplicada una simple regla matemática basada en las leyes que rigen la
electricidad común, aunque elevada a zonas de indescriptible actividad mágica.
Bastaría -teóricamente hablando- crear un "vacío", o un espacio neutro dentro de
la piedra entre las dos fuerzas que constituyen su polaridad, la de la propia masa
gravitatoria y la de su irresistible tendencia a expansionarse hacia el exterior,
para lograr que esta piedra por enorme que fuese perdiese totalmente su peso sin
perder por ello la forma geométrica que adopta en el Espacio. Este fenómeno de
agravitación producida por el Mago mediante el control obtenido sobre las fuerzas
dévicas que operan en el interior de la piedra, es idéntico al que sufre cualquier
cuerpo -sea cual sea su peso- cuando sale del campo gravitatorio de la Tierra.
El peso es CERO, sin embargo la forma geométrica del cuerpo no ha sufrido
variación. Tal como podemos observar científicamente, cuando un cuerpo abandona
las zonas gravitatorias del planeta y penetra en zonas neutras en donde no existe
gravitación, se pierde el peso pero no el volumen... Esto nos viene a indicar
dentro de la más pura lógica científica, que el poder de expansión hacia afuera o
fuerza centrífuga del cuerpo es aparentemente superior a la fuerza centrípeta de
la gravitación terrestre, produciéndose por tal motivo el fenómeno de la
levitación, o pérdida de fuerza gravitatoria en el Espacio. Este fenómeno fue
frecuentemente observado en los grandes místicos del pasado y puede observarse
también actualmente en los yoguis y fakires de los pueblos orientales. Denota en
todos los casos una abstracción completa de la conciencia en los mundos internos,
la fuerza hacia el Espacio, y una liberación transitoria del principio de la
gravitación terrestre que constituye la fuerza material que domina y controla el
karma humano... Igual fenómeno de levitación o de "agravitación" puede observarse
en aquellas formas o cuerpos llamados sutiles, pues la ley de la expansión cíclica
y la de la gravitación operan en todos los planos y niveles en la vida de la
Naturaleza. Podemos considerar así desde el ángulo oculto que para el hombre sabio
o para el Mago, no hay necesidad de abandonar el planeta para producir el fenómeno
de la levitación o pérdida total del peso de los cuerpos materiales, siempre y
cuando se posean las virtudes espirituales necesarias y los necesarios
conocimientos mágicos que permitan crear zonas neutras o vacías en el interior de
los cuerpos.
Por lo tanto, el Mago no hace sino adecuar su voluntad a las sabias leyes de la
Naturaleza. Así, de acuerdo con las ideas que vamos emitiendo, las ingentes moles
pétreas con las que fueron construidas las pirámides de Egipto "eran fácilmente
transportadas por el aire a sus lugares de emplazamiento". Una vez situada la
piedra en el lugar previamente señalado, se limitaba el Mago o grupo de Magos a
retirar su atención de la zona neutra producida dentro de la misma y
automáticamente recobraba ésta su natural gravitación, su polaridad o su peso.
Aclarando más todavía el significado del vacío o espacio neutro dentro de la
piedra, habrá que tener en cuenta la ley del equilibrio que domina perfectamente
el alto Iniciado, instruido sabiamente en las leyes de la polaridad eléctrica,
pues lógicamente el vacío producido será siempre el resultado de haberse producido
dentro de la piedra un perfecto equilibrio entre la electricidad positiva que crea
la gravitación, la fuerza que predomina en la piedra, y la electricidad negativa
actuando como irresistible tendencia a la expansión hacia el éter circundante. Es
en virtud de tal equilibrio que se produce el vacío o un espacio totalmente neutro
dentro de cualquier cuerpo, en virtud del cual y observando el proceso
clarividentemente, se observa la actividad fusionada de los devas que constituyen
ambas fuerzas o tipos de electricidad con la consecuente liberación de una tercera
fuerza, la fuerza neutra del Espacio, que es el principio y el fin de todas las
cosas y no tiene todavía registrado un nombre científico, pero que los ocultistas
de todos los tiempos definen bajo el término mágico de ALKAHEST, la esencia vital
de la Creación.
Por Vicente Beltrán Anglada
* * *
Fuente del texto: "Magia Organizada Planetaria", pp. 66-69 de la Edición
electrónica de la Asociación Vicente Beltrán Anglada.
Éste y otros libros han sido liberados por dicha Asociación para ser descar-gados
en forma libre por todos los sinceros buscadores de la Verdad.
La Magia es un tema que a todos aposiona y en realidad es muy sencillo pues todos
estamos haciendo permanentemente magia, ya que "la energía sigue al pensamiento",
sólo que es nesario tener algunas cuestiones bien firmes en cuenta para practicar
siempre la magia blanca y no desviarnos por caminos peligrosos.
Desde Sabiduría Arcana solemos decir "Hay otros mundos, pero están en éste" y
evidentemente este texto habla de otros mundos que pocas personas saben acerca de
él. Gracias a Vicente Beltrán Anglada que nos lo acerca de una manera tan simple y
profunda es que podemos tomar contacto con el mismo.
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la Magia y del Alkahest
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