Los países desarrollados crean las condiciones que fuerzan a las personas de los países en vías de desarrollo a talar sus bosques tropicales para conseguir divisas con las cuales poder comprar alimentos y otros recursos a dichos países desarrollados. El sistema entero debe ser reorganizado. No necesitamos bosques sólo para fabricar papel o muebles. Necesitamos bosques para el intercambio de dióxido de carbono y oxígeno, para que podamos continuar existiendo junto con los reinos animal y vegetal.
La humanidad tiene que darse cuenta de la interdependencia. Ahí está la clave. Nosotros somos un grupo, una humanidad, y debemos trabajar juntos para mayor beneficio de todos. Hasta ahora eso ha sido imposible de reconocer y menos aún de aceptar. Los gobiernos del mundo deben firmar las resoluciones necesarias. Los planes que hoy en día son sólo proyectos, deben llevarse a cabo porque no tenemos alternativa. Si queremos sobrevivir como especie tenemos que resolver estos problemas que hemos creado. Y como no hay otra salida, lo haremos.
Las leyes de la vida son pocas pero muy poderosas. Muy pocos les prestan la debida atención. Esa es la razón por la cual tenemos este y otros problemas. La principal ley de la vida es la ley de Causa y Efecto; domina toda vida en este planeta. Jesús expresó la ley de Causa y Efecto muy sencillamente: "lo que siembres cosecharás." Es tan simple que la gente lo ha olvidado o no lo ha comprendido. Todo lo que sembremos cosecharemos. Todos somos sembradores. Cada pensamiento, cada acción que hacemos, planta semillas. Estos crean causas. Los efectos que provienen de estas causas componen nuestras vidas, lo veamos o no. Lo hacemos todo el tiempo, creando nuestras vidas y la vida de la humanidad. En este momento, pocos entienden la Ley de Causa y Efecto, en la práctica. Algunos viven como si la entendieran. La mayoría de las personas que tienen algún conocimiento sobre ello aceptan esta Ley, pero hasta que realmente la pongamos en efecto como una realidad en cada momento de nuestras vidas, continuaremos creando desorden, es por eso que tenemos que entender la absoluta necesidad de la "inofensividad".
Tan pronto como entendamos esa ley profundamente, tan pronto como nos volvamos realmente conscientes de ella como una revelación en nuestros corazones, en nuestras mentes, y no solamente como una idea intelectual de la cual podemos comprender la justicia, tan pronto como sea una realidad experienciable y definida en nuestras vidas, cesaremos de crear desorden, cesaremos de crear ese desequilibrio causado por la acción destructiva.
"Todos nosotros somos responsables de lo que ocurre en el mundo, de lo que ocurre dentro y a través de la raza humana, porque nosotros somos parte de esa raza".
Todos nosotros creamos formas mentales. Estas formas mentales son reales. Cada vez que tenemos un pensamiento destructivo, estamos destruyendo un poco nuestro sistema. El bienestar de nuestro planeta depende del bienestar de nuestros pensamientos. Esto no lo saben muchos, pero el clima lo regulan los Devas responsables de ese trabajo, y son muy sensibles a los pensamientos de la humanidad. Si nuestros pensamientos están llenos de codicia, de egoísmo, de destrucción, eso es lo que crearemos, y los Devas lo sufren. Cuando suficientes personas lo hacen, y desgraciadamente suficientes personas están siempre haciéndolo, nos encontramos con los problemas del mundo. Cada uno de nosotros lo hace. No vivimos en un vacío donde todo está dentro de nosotros mismos. Sería más fácil si pudiéramos mantener nuestros pensamientos y acciones destructivas dentro de nosotros. Entonces recogeríamos directamente, pero desafortunadamente eso no es así; nuestros pensamientos fluyen de nosotros hacia todas direcciones.
Estamos siempre destruyendo y algunas veces creando, continuamente. Multipliquemos este proceso por 6.665.898.612 veces, que es el número de personas que estamos ahora en encarnación (en este justo momento en el que estoy escribiendo, porque dentro de 24 h.seremos aproximadamente 204.480 más, y cuando esto salga a la luz, seremos unos cuantos millones más) y podremos comprender el poder que subyace detrás de esta capacidad humana de pensar, realmente no ayudamos mucho a estos Devas a los que tan agradecidos deberíamos estar, los desequilibramos a Ellos y a todo lo que nos rodea, el resultado lo podemos ver en el clima y el entorno todos los días, ¿el clima se ha vuelto loco?, no, no es el clima el loco.
Somos los Hijos de la Mente. Pensamos. Eso es lo que nos distingue del reino animal y es responsable de la creación del reino humano. Tarde o temprano la humanidad se dará cuenta de que no se encuentra en la cumbre, que es solo un reino transitorio entre el reino animal y el Reino de Dios o el Reino Espiritual. Mientras progresamos a través del proceso "iniciático" que todos tenemos que seguir, entramos en ese Reino. "Hay un aspecto de nosotros que es miembro y vive en ese Reino: el alma. El alma impresiona su conciencia tan poderosamente en su reflejo, que el Hombre puede en realidad actuar como miembro de ese Reino", de hecho, eso es lo que estamos buscando, integrarnos en el Reino Espiritual del que somos parte como almas y traer el Cielo a la Tierra.
El paso que estamos dando en la actualidad como humanidad es el de la buena voluntad, y está al alcance. Es el nivel de la energía del amor que no debería ser demasiado difícil para la humanidad expresar. De hecho, muchos millones de personas sienten y expresan buena voluntad. Eso no quiere decir simplemente ser amable, tolerante y decente; todo eso es el resultado.
La buena voluntad es una fuerza activa. Es el aspecto voluntad unido al aspecto amor.
Cuando el aspecto amor infunde al aspecto voluntad, obtenemos buena voluntad. Si pensamos "bien", como concepto, queriendo decir amor, y voluntad, queriendo decir propósito, tenemos un buen propósito, un propósito amoroso. Ese propósito amoroso tiene que impregnar nuestras vidas y crear correctas relaciones humanas.
Las correctas relaciones humanas son una prioridad de la humanidad, y debemos tener en estas una mayor ocupación. Las leyes del amor significan correcta relación. Las leyes de la vida significan correcto pensar, correcta acción. Cuando obtenemos una combinación de correcto actuar, correcto pensar, y buena voluntad, tenemos la clase de sociedad libre, tolerante e inofensiva a la que aspiramos. La inofensividad debería formar parte de todas nuestras acciones.
"Tenemos que aprender a vivir y a pensar de forma más sencilla e inofensiva para que todos los seres puedan vivir y el medio ambiente vuelva a su equilibrio natural". Aunque los cambios establecidos en Orden Divino para el Sistema Solar y más allá, tendrán que darse.
A modo de sugerencia se aporta la siguiente oración, aunque la creatividad de cada cual es recomendada:
Dios Padre-Madre Todopoderoso, te pedimos que ilumines las mentes y corazones de toda la humanidad para que comiencen a pensar y actuar correctamente, de acuerdo a La Ley, y se realice la INOFENSIVIDAD en todos.
Que los pensamientos y acciones de todos se purifiquen, restaurando el equilibrio perdido en la humanidad, para que el medio ambiente, junto con todas las especies, vuelva también a su equilibrio natural.
Y así, con visión clara y buena voluntad, vivamos todos ayudando a la Madre Tierra en su proceso evolutivo, de forma consciente, constructivamente, reconociendo nuestra interdependencia.
Que la LUZ triunfe sobre la oscuridad y que la ARMONIA prevalezca en medio de la humanidad.
Te damos gracias en nombre de la humanidad por tu amorosa respuesta.
AMEN
UBUDAN
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