Warning: file(http://abhishekgujar.com/biopages/modules/mod_clo/images/varrow.txt) [function.file]: failed to open stream: HTTP request failed! HTTP/1.1 404 Not Found
in /home/red/public_html/4/templates/rt_vortex/index.php on line 161
Cuando usas la opción de "Full Screen" puedes ver otros programas.
Para pausar solo pasa tu cursor sobre el video.
Registrate
Ser un usuario registrado te permite ACTIVAR menus especiales y accesar a:
FOROS DE DISCUSIÓN - GRUPOS DE INTERES COMUN - INVITAR A LA COMUNIDAD A TUS PROPIOS GRUPOS - VIDEOTECA ESPÉCIALIZADA - AGENDA DE EVENTOS EN TU CIUDAD, PAIS Y PLANETARIOS - PODER HACER COMENTARIOS - MANDAR ARTICULOS - COMPARTIR FOTOGRAFIAS, AUDIOS, VIDEOS - REGISTRAR Y PROMOCIONAR A TU ORGANIZACION, ESCUELA - CONOCER EL PERFIL DE OTROS MIEMBROS DE LA COMUNIDAD.
Y SIN NINGUN COSTO, TODO ES ABSOLUTAMENTE POR SERVICIO.
Marte Trejo y Alejandra escriben:
DONDE LOS DEMAS NO VEN
A partir de 1991 sucedieron tantas cosas, que nos llevaron a pensar en un destino manifiesto, en las costas de Nayarit recibimos la entrada continental del famoso eclipse de sol, considerado como nacimiento de la nueva era. Según Arturo Meza, seríamos 500 para recibir los primeros rayos del sexto sol, después de cumplirse medio siglo de la invasión a México por los españoles.
Poco tiempo después, viajamos a la tierra de mi nacimiento, ese antiguo lugar de nombre Mayab, Al termino de una lluvia, vimos un hermosos arcoirís encima del Castillo, mientras la serpiente descendía por las balaustradas. Estábamos en Chichén Itzá, iniciaba el otoño, con el trinar de los pájaros y el olor del monte, creí escuchar el llamado de mis ancestros los mayas, " ven - escuche - aún tienes mucho que aprender ".
Decidí entonces dejar mi puesto de funcionario en la ciudad de México, iniciando la loca idea de crear una fundación, a la que dimos como primer nombre, simplemente Casa del Mayab, lugar donde pretendíamos reunir a todos los buscadores del mundo sagrado maya. Ingenuos, creímos estar construyendo una gran hermandad, tal vez como el último reducto para nuestros sueños.
Los primeros visitantes a esa casa onírica, fueron el profeta José Argüelles y su esposa Lloydine, a quienes habíamos conocido a través de dos buenos amigos. Tainetta y Reinhard. Los presentaron como incansables “buscadores del conocimiento", además de saber la entrada hacia la cuarta dimensión, aprovechando el calendario maya de nombre Tzolkín. En cierta ocasión preguntaron a José, ¿ como saber que entré a la cuarta dimensión ? y él contestó, " se siente como un orgasmo".
Durante mucho tiempo, José, un antiguo hippie contemporáneo al famoso Thymoty Leary y sobreviviente de Woodstock, había estudiado varias culturas, así fue alumno del budismo tibetano, aprendió del libro chino I¨Ching, los símbolos de Jung y otros códigos antiguos, que lo llevaron a escribir un libro ecléctico de nombre La Tierra Ascendente. Pero a mediados de los ochenta, viajo al Mayab y tuvo una revelación, cuando se encontraba en la cúspide de la pirámide mayor de Cobá.
Aparecieron los 20 sellos del calendario sagrado maya de 260 días, en una curiosa combinación con el I´Ching chino, gracias a esa visión en el Nohoch Mul de Cobá, surgió su nueva propuesta bautizada como Dreamspell, “ el encantamiento del sueño”, transformándolo en un original mensaje galáctico para las nuevas generaciones, muy de acuerdo a las ideas apocalípticas, tan en boga a las cercanías del cambio de siglo.
Cada giro de la tierra en su eje dura unos 26 mil años – explicaba José - y según la Cuenta maya, vivimos los últimos 26 años de esa historia, apenas tiempo para retomar las profecías de los antiguos mayas, última esperanza para crear un camino distinto y salvar a la Tierra, nuestra nave tiempo, antes de llegar al año 2013. En esta propuesta hay una gran confusión entre sus seguidores, pues creen que 26 mil años dura un giro galáctico y nada mas errado, ! son casi 260 millones de años !.
El 2013 estaba mas bien ligado al final de la llamada Cuenta Larga Maya de 5125 años, divididos en 13 baktunes de 144 000 días cada uno. Antes de llegar a la profética fecha, nuestras mentes humanas deberían restablecer la telepatía olvidada y despertar del sueño, utilizando los sellos del Tzolkín como código de comunicación, a través de una red mental llamada Holon, especie de antecedente al Internet, pero sin utilizar ordenador, que bautizó como Telektonon, del griego "comunicación a distancia con la Tierra".
La forma original de medir el tiempo era 13.20, es decir 13 semanas de 20 días, con 13 lunaciones de 28 días promedio para cada año. Por eso, al penetrar a las ondas espirales del Tzolkín, ya no podemos regresar a ser iguales, "así como el halcón cuando alza el vuelo". De esa forma reencontraremos la cuarta dimensión, donde se utiliza el arte para superación humana, viviendo aquí y ahora en el tiempo del no tiempo. Fue en la edad de la razón, cuando los sacerdotes masculinos establecieron el concepto actual 12.60, es decir doce horas de sesenta minutos, sumergiéndonos en la ensoñación para perder nuestros poderes por el concepto del tiempo lineal, diseñado para trabajar duro, producir dinero y luego morir, " Time is money".
Pero José profetizaba fuertes crisis energéticas, grandes apagones y cataclismos que llevarían a los seres humanos a mirar de nuevo hacia sus orígenes. Por tanto, debíamos retomar los conocimientos antiguos, partiendo desde el lenguaje y la medida del tiempo, regresar al calendario de las 13 lunas, para entregárselo a los sobrevivientes del colapso civilizado del año 2013.
Durante el tiempo que José vivió con nosotros en Mérida, concluyó su nueva propuesta, que según nos explicaba cada noche, mediante extensas prácticas, permitía abrir la sensibilidad a través del Telektonon, creando la percepción mental a distancia, como un reencuentro de las técnicas chamánicas mayas, utilizando para ello el "cubo de la verdad", que trabaja el principio maya del Tin Kinán Tah, " la comunicación con la esencia".
Por las noches, José, un individuo flaco, de cara seca y pelo largo, atuendado como los hippies sesenteros, con collares de jade y pulseras de cobre, nos deleitaba tocando flauta, en tanto Lloydine danzaba cual si fuera su musa. Después tomaban mucho café, para poder alargar las disertaciones galácticas hasta el amanecer, inmersos siempre en el complejo y a veces inteligible lenguaje dimensional del 13.20. Muy temprano, a la mañana siguiente solicitaba a Alejandra, con acento gringo, "mama mi chocolatín", para recobrar energías.
Todo para él guardaba un significado, bastaba sólo observar y encontrar los números mágicos, descifrando los mensajes de la naturaleza y los secretos del universo. Sus favoritos 9, 11, 19, 13, 62, en todos lados estaban, en las puertas y las tortugas de los edificios de Uxmal, las escaleras de los templos y en las calles de Mérida
Así fuera la misteriosa cara de Marte, la conexión del Holon, los escritos secretos de Pakal en Palenque, todo podía leerse en clave y... los números de las casas darnos mensajes cifrados, porque con José aprendías muy bien a ver donde los demás no ven.
Nuestra despedida fue muy cordial, ese día nos mostró la cara de Marte en un gran cartel, estaba tratando de comunicarse utilizando el Telektonon, habló de Marcos y la profecía del levantamiento maya, durante buen rato recordamos los momentos muy gratos que vivimos juntos, pero nuestros caminos ya se habían separado, gracias a los celos de sus propios seguidores, tan avídos de comercializar el Dreamspell, que terminaron por dividirse.
"Nadie se va a salvar Maldek - me dijo de despedida - sólo yo como reencarnación de Pakal Votan, te lo digo, el tiempo se acaba y no han entendido mi mensaje", esa fue su última advertencia, antes de despedirnos.
Poco después José y Lloydine partieron a recorrer el mundo, llevaban con ellos el mensaje del calendario de las 13 lunas. En ese camino han abierto la " información maya" a gobernantes, actores, políticos y otros tantos personajes de la llamada Nueva Era. Algunos lo han entendido transformándose en sus seguidores, otros lo utilizan como pretexto para crear fanatismos y sectas tan en boga en este nuevo siglo. Así nacen y desaparecen las escuelas de "sabiduría maya", con el Dreamspell como "legado galáctico", comercializándolo y utilizando su nombre, mediante oportunistas que se erigen como " sus alumnos distinguidos ", aunque no lo conozcan. Hay también quienes tratan de comprender algo de sus mensajes crípticos y lo admiran por tanta complejidad, huelga decir que los científicos simplemente lo ignoran.
Don Felix Poot Chuc, era otro personaje con raras costumbres, durante días me suplicó por una pluma parker modelo 1952, porque sin ella no podía escribir en letra palmer, sus profundas propuestas de los conocimientos acerca del átomo entre los antiguos abuelos, él mencionaba a cierto personaje de nombre Tikín Ché como el gran educador, un día se fue a España y nunca volvimos a verlo. Otro de nuestros visitantes asiduos fue Domingo Díaz Porta, sabio venezolano de la extinta Gran Fraternidad, transformado después en maya, con el sobrenombre de Titonopochtli. Tenía una cauda de seguidores españoles, que lo consideraban "maya mexicano", quien les daría el reencuentro con la cultura que vergonzosamente sus ancestros destruyeron.
En esos tiempos, conocimos también a otros estudiosos mas apegados al mundo ortodoxo de la ciencia oficial, recuerdo al anciano maestro José Bolio, quien platicaba todas las tardes en el parque de la colonia Alemán, acerca de los secretos de las serpientes cósmicas. Las veía en todas partes, porque para él, la antigua civilización maya fue una cultura serpentina, con todas sus facetas.
También intercambiamos experiencias con Don Víctor Segovia, un escéptico, irreverente y amargado arqueólogo. Sufría mucho porque a pesar de sus descubrimientos en arqueoastronomía, no gozaba del reconocimiento entre los burócratas científicos oficiales, de los cuales siempre despotricaba.
Con Don Víctor, aprendimos a no ser tan obvios al mirar a través de las antiguas construcciones, porque todas mostraban alineaciones escondidas, era cuestión de observarlas y aparecían. El odiaba y criticaba a los místicos, solía llamarles gnósticos, buenos para engañar a la gente, además los sacerdotes mayas eran como los nuestros, “inventaban lo que fuera para no trabajar”.
En una madrugada, Don Víctor nos mostró como la luna llena al descender, realiza también una serpiente de luz y sombra, en las balaustradas del Castillo de Chichén Itzá. Asimismo, nos llevó a tomar fotografías de la luna llena en Dzibichaltun, cuando se coloca al centro de la puerta del templo de Las Siete Muñecas, con el cielo radiante del anochecer, entre los mosquitos y sus quejas de los gnósticos y los místicos.
Así, por fin, el destino nos condujo una mañana soleada y calurosa hacia Kanakom, allí conocimos a Don Jacinto Tzab, uno de los últimos vestigios de la verdadera sabiduría ancestral.