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sábado, 06 de septiembre de 2008 |
El hilo de oro para una vida feliz y llena de sentido es la autodisciplina. La disciplina te permite hacer todas esas cosas que en tu corazón sabes que debes llevar a cabo, pero nunca estás de humor para hacer. Sin autodisciplina, no podrás marcarte unos objetivos claros, organizar tu tiempo efectivamente, tratar bien a la gente, resistir durante los tiempos difíciles, cuidar tu salud o tener pensamientos positivos.
Yo llamo al hábito de la autodisciplina << Amor duro >> porque ponerse duro con uno mismo es en realidad un gesto de gran amor. Siendo más estricto contigo, empezarás a vivir la vida según tu elijas, en los términos que tu estipules en lugar de reaccionar a la vida como una hoja que flota en el agua al capricho de la corriente.
Como afirmo en uno de mis seminarios, cuanto más duro eres contigo, más fácil es la vida para ti. La calidad de tu vida viene determinada en ultima instancia por la calidad de tus elecciones y decisiones, que van desde la carrera profesional que eliges hasta los libros que lees, la hora a la que te levantas cada mañana hasta las ideas que ocupan tu pensamiento durante las horas de vigilia. Cuando persistentemente ejercitas tu voluntad tomando aquellas decisiones que sabes correctas (en lugar de las más fáciles), retomas el control de tu vida, las personas realizadas y eficaces no pierden su tiempo haciendo lo más conveniente o lo más cómodo, sino que tienen el valor de escuchar a su corazón y hacer lo sensato. Este hábito es lo que las hace grandes. <<Las personas con éxito tienen el hábito de hacer las cosas que a las fracasadas no les gusta hacer- comentó el ensayista y pensador E.M. Gray- No es que a aquellas les guste necesariamente hacerlas, pero su desagrado queda subordinado a la firmeza de su propósito. >> Robin Sharma
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