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Aprende a decir NO con elegancia |
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domingo, 21 de septiembre de 2008 |
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Es fácil decir que sí a cualquier demanda sobre tu tiempo cuando las prioridades de tu vida no están bien definidas. Cuando lo que guía tus días no es una rica e inspiradora visión de tu futuro, la nítida imagen de un resultado final que te ayude a actuar con determinación, no es difícil que las agendas de quienes te rodean acaben dictando tus acciones. <<...si tus prioridades no figuran en tu programa, las prioridades de otras personas ocuparán ese espacio>>. La solución es definir los principales objetivos de tu vida y después aprender a decir que no con elegancia.
El sabio chino Chuang-tzu contaba la historia de un hombre que forjaba espadas para un marajá. Incluso a los noventa años, el hombre realizaba su trabajo con excepcional precisión y habilidad. Sin importar lo ajetreado que estuviera, jamás cometía el menor error. Cierto día, el marajá le preguntó al anciano: << ¿Se trata de un talento natural o utilizas alguna técnica especial para obtener esos espléndidos resultados?>>.
<<Me concentro en lo esencial -respondió el maestro armero-. Empecé a forjar espadas a los veintiún años y a partir de entonces nada más me importó. Si no era una espada, no lo miraba ni le prestaba atención. La forja de espadas se convirtió en mi pasión y en mi fin. Toda la energía que no canalicé en otras direcciones la empleé en mi arte. Ese es el secreto de mi maestría. >>
Las personas más eficaces se concentran en sus <<áreas de excelencia>>, esto es, en aquello que mejor hacen y en actividades relevantes que mejorarán el trabajo de su vida. Absortos como están en las cosas importantes, les resulta fácil decir que no a las distracciones que reclaman su atención. Michael Jordan, el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos, no negociaba sus contratos, no diseñaba sus uniformes, ni planificaba sus viajes, Concentraba su tiempo y energías en lo que hacía mejor, jugar baloncesto, y delegaba todo lo demás en sus representantes. El grande del jazz Louis Armstrong no desperdiciaba su tiempo vendiendo entradas para sus conciertos o colocando las sillas para el público. Se concentraba en aquello en que destacaba, que era tocar la trompeta. Aprender a decir no a lo no esencial te dejará más tiempo para dedicarlo a las cosas que tienen el poder de mejorar de verdad tu vida y te ayudará a dejar el legado que estás destinado a dejar.
Robin Sharma
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