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En tu nombre ESPIRITUALIDAD...
viernes, 05 de marzo de 2004
Sobre la espiritualidad u otros conceptos afines, ¡cuanto se escribe! ¡cuanto se piensa! ¡ cuanto se discute! ¿cuánto se conoce e ignora!
Espiritualidad solo tu nombre lo dice todo sencilléz, claridad, y verdad.
Pues en esta ocasión estimados amigos les compartimos los conceptos vertidos en el Tercer Testamento, sobre este tema. (leer nota)
Espiritualidad quiere decir elevación de los sentimientos, pureza en la vida, fe, amor a los demás, caridad, humildad ante Dios y respeto profundo a los dones recibidos. Cuando lográis alcanzar alguna de estas virtudes, comenzáis a penetrar con vuestra mirada espiritual en la mansión del amor y la perfección. Así, cuando alcancéis la espiritualidad, desde la Tierra podréis decir que habitáis, aunque sea solamente en los instantes de vuestra oración, en el valle espiritual, y al mismo tiempo recibiréis la luz que os revele hechos que pertenecen al futuro, ya que para el espíritu, cuando comienza a elevarse, va dejando de ser un misterio el porvenir.
Espiritualidad quiere decir sencillez; ¿por qué complicar entonces lo que es simple, claro y diáfano como la luz?
La espiritualidad es claridad, es sencillez, es culto al amor y es lucha por alcanzar la perfección del espíritu.
Ya os he dicho que "espiritualidad" no quiere decir misticismo, ni fanatismo religioso o prácticas sobrenaturales. Espiritualidad quiere decir armonía del espíritu y de la materia, observancia de las leyes divinas y de las humanas, sencillez y pureza en la vida, fe absoluta y profunda en el Padre, confianza y alegría de servir a Dios en vuestros semejantes; ideales de perfeccionamiento de la moral y del espíritu.
Espiritualidad no quiere decir misticismo, ni implica la práctica de algún rito, ni es tampoco un culto externo.
No olvidéis, oh discípulos, que la espiritualidad no puede admitir fanatismo de ninguna especie, idolatría o prejuicios, porque entonces dejaría de ser espiritualidad.
Espiritualidad no quiere decir misticismo, sino elevación de los sentimientos, bondad del corazón, rectitud en los actos, amor a los semejantes.
Espiritualidad es la armonía con todo cuanto os rodea.
Mas si os preguntan qué es espiritualidad, decid que es elevación de pensamiento, limpieza en las obras y en las palabras, vida elevada y generosa.
Espiritualidad significa desarrollo de todas las facultades del hombre, así las que corresponden a su parte humana, tanto las que vibran más allá de los sentidos del cuerpo y que son las potencias, atributos, facultades y sentidos del espíritu.
Espiritualidad es libertad; por eso los que me escuchan ahora y han comprendido el sentido de esta Doctrina libertadora, ven abrirse delante de ellos ese extenso valle en el que lucharán y darán testimonio de que llegó el tiempo en que Dios, Creador Omnipotente, ha venido a establecer comunicación entre El y el hombre.
Espiritualidad es la aplicación justa y buena de todos los dones que el hombre posee.
Yo sé que no todos entienden por ahora el sentido de la espiritualidad, ni a todos les basta la idea de alimentarse sólo de esencia y tener que renunciar a ritos, símbolos y prácticas externas de que tanto gustan muchos corazones. Pero me bastará que al levantar de entre este pueblo mi palabra, un grupo de discípulos haya comprendido el sentido de la espiritualidad porque ese grupo será considerado como el Primer fruto que dio mi palabra comunicada por el entendimiento del hombre.
¡Cuán diáfana y sencilla es la verdad! ¡Qué clara y simple la espiritualidad! Sin embargo, qué difícil comprenderlas para quien se obstina en las tinieblas de su fanatismo y de sus tradiciones. Su mente no puede concebir que haya algo más de lo que él sabe, su corazón se resiste a renunciar a lo que para él ha sido su Dios y su Ley: La tradición y el rito.
Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas.
(Isaías 1:10-20)
En este tiempo he venido a dejaros en palabras sencillas la expresión más sublime de lo que es la espiritualidad. He venido a enseñaros la forma más práctica de cumplir, para que el discípulo de esta obra camine sin tropiezos por el sendero trazado por mi caridad desde la eternidad
Desde hoy, tened el pleno conocimiento de que todo aquel que dé con firmeza este paso hacia la espiritualidad, pronto verá el premio, sentirá mi presencia delante y dentro de sí, gozará de mi inspiración y será palpable el progreso de todos sus dones espirituales. No será simplemente la creencia de que estoy cerca de vosotros, sino la realidad de mi presencia ante vuestro espíritu.
Me estoy manifestando en toda la humanidad, porque es el tiempo en que todo el mundo conocerá la espiritualidad, el tiempo de la comunión espiritual. El Cristo del amor está derramándose en sus hijos para que alcancen su salvación.
Lo único que persigue mi Obra, es la espiritualidad de todos los hombres, porque en la espiritualidad tendrá que identificarse y comprenderse. En la espiritualidad verán desaparecer los nombres, las formas exteriores de sus religiones, que han sido la causa de su distanciamiento espiritual, ya que cada una ha interpretado a su Dios en forma distinta.
De espiritualidad os ha hablado mi enseñanza, para que os despojéis de todo culto exterior y lleguéis a amarme y servirme en forma espiritual, profunda, sincera, elevada y pura.
La espiritualidad que vengo a enseñaros nuevamente, es la Obra divina que siendo tan grande, puede limitarse para manifestarse en un acto de amor; mas no vayáis a equivocaros y quedéis sujetos a las prácticas de alguna religión, ni tampoco sigáis las ideas que otros hombres han establecido como inmutables.
Luchad por alcanzar la espiritualidad siendo hombres de bien, con firmeza en vuestro carácter, porque esta Obra está sobre toda ciencia humana, sobre todo lo que el hombre posee y lo que podrá conocer en este mundo. La materialización a que ha llegado la humanidad no le permite vislumbrar la vida maravillosa de la espiritualidad. No os juzgo en este instante, sólo quiero que me comprendáis, analizando mi palabra.
Os estoy inspirando la más alta espiritualidad, para que me améis en la forma más digna y para que seáis sensibles a mis manifestaciones y podáis interpretarlas debidamente
No digáis que creéis en Mí, si vuestras obras o vuestros pensamientos dicen todo lo contrario. Día llegará en que por vuestra espiritualidad sentiréis que Yo estoy en vosotros y vosotros en Mí. Si vosotros queréis ser mis verdaderos discípulos, procurad esa espiritualidad.
Pueblo: es tan fácil dar un poco de espiritualidad a vuestra vida, que os digo: ¿por qué no lo hacéis? ¿Por qué no lo intentáis? No es necesario que os apartéis de vuestros deberes humanos.
Basta que a vuestras obras les deis un principio de espiritualidad para que dejéis de ser simples seres en la Tierra y os convirtáis en seres de elevada vida espiritual, capaces de comprender el sentido que encierra el destino del hombre.
En mi palabra encontraréis que a cada paso os digo que alcancéis la espiritualidad porque será lo que deba distinguiros en la Tierra. Sin la espiritualidad no podréis dar a vuestros hermanos el testimonio que debéis dar.
El ideal de pureza que mi Ley siempre ha inspirado a los hombres, quiero que vosotros lo conservéis, para que os ayude a sosteneros en la lucha, hasta cimentar en el mundo la fraternidad y la espiritualidad.
Ved que no estáis solos en esta vida; si vivieseis con espiritualidad, podríais contemplar y sentir al mundo espiritual muy cerca de vosotros. Dejad que la verdad y la grandeza de ese mundo se reflejen en todos los actos de vuestra vida.
Para la revelación que os he traído, es necesaria la iniciación espiritual que sólo Yo, el Maestro del espíritu, vengo a daros
Benditos seáis porque ya no necesitáis de ninguna figura que me simbolice para sentir mi presencia; esto es un paso que habéis dado hacia la espiritualidad.
Vais ya comprendiendo la espiritualidad y así, cuando lleguéis al término de esta vida que se os ha prestado, vuestro espíritu llevará luz, conocimiento y gracia.
Después de haber hecho un examen ante la luz de vuestra conciencia ¿No estáis dispuestos a que mi Espíritu Divino aparezca libertándoos de las cadenas que con vuestros errores formasteis? Resolveos a lograr la espiritualidad para que caigan de vuestro espíritu los andrajos. Os estoy ayudando a conoceros interiormente tal como sois.
telefonos 5 392 10 19 y 5714 78 63
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