|
Los Niños Índigo son líderes natos. Un líder es quien, basado en la razón, el sentido común y la consciencia, atrae limpiamente hacia sí mismo y hacia sus propios conceptos y creencias, la atención de los demás dentro de un grupo.
El liderazgo se puede confundir fácilmente con la fuerza física, porque hay personas que, aprovechando su estatura o que son más fuertes, someten a los demás, únicamente porque infunden miedo; y aunque en ocasiones se convierten en los líderes de su grupo, amedrentar y/o tener un carácter fuerte, no quiere decir que seas (o que tus hijos lo sean) niños índigo. Los Niños Índigo realizan la labor que sea (siempre y cuando estén convencidos por sí mismos de que es la correcta), con alegría, con don de gentes. Por lo general, trabajan con una sonrisa hacia y por los demás. Los Niños Índigo se responsabilizan de sí mismos y de su entorno. Esa actitud responsable se manifiesta cuando parecen ser mayores de lo que son, cuando tratan a quienes son de su edad como hermanos menores, y pueden crear orden dentro de sí mismos y hacia el exterior, aunque este orden no sea acorde con lo que los adultos consideran “conocido” y/o “correcto”. Los Niños Índigo no siempre serán los más obedientes, porque obedecer no es decidir por sí mismos. Es muy factible que tu niño índigo, no tenga las mejores calificaciones (sobre todo en conducta), pero las calificaciones son, precisamente eso: CALIFICACIONES Las calificaciones, de la índole que éstas sean, son Juicios emitidos desde el exterior a través de un punto de vista parcial, arcaico y estandarizado de percepción. Porque CALIFICAR es igual a ENJUICIAR. Los Niños Índigo inventan nuevas formas de hacerlo ¡todo! Sus ideas suelen ser brillantes, aunque no siempre son afines a las de los demás. Y tú como padre, debes aprender a respetarlos, para que ellos te respeten a ti. Los Niños Índigo mejoran las propuestas; cuando ponen de su parte pueden convertir cualquier proyecto en una realidad reluciente. Porque La hiperkinesis, o hiperactividad, no sólo se manifiesta físicamente, también la mente de un índigo, trabaja a otra velocidad, por eso, cuando logras que un niño índigo se interese en un proyecto, éste será transformado hasta convertirse en algo muy diferente de lo que pudiste imaginar.Pero a pesar de que por fuera pueden ser unos torbellinos, internamente no pierden el control.Saben lo que quieren.Los Niños Índigo, por lo general son afables, tienen un pequeño imán que hace que los demás se sientan atraídos y que se encariñen con facilidad con ellos. Los Niños Índigo por lo general son líderes natos, la gente les hace caso cuando ellos piden atención. Aparentemente todo su universo está revolucionado, pero no es así, piensan y actúan tal vez a mayor velocidad de la acostumbrada, pero eso sólo sucede hasta que encuentran eco a sus necesidades, ideas, propósitos, entonces, todo se les acomoda “mágicamente”.No debemos confundir lo anterior con lo que los especialistas definen como “personalidad caótica”.Los Niños índigo no necesitan de jugar acompañados, ellos pueden crear un partido de basketball con todos los jugadores en su mente. Y tampoco necesitan de sus padres cuando éstos, acompañados por psicólogos, tratan de “enderezarles” su comportamiento. No necesitan a una familia que les resuelva la vida.(Continuará)
|